Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El Congreso local aprobó reformas al Código Civil para proteger a los animales de compañía en procesos de divorcio o separación, incorporando disposiciones específicas sobre guarda, custodia y planes de cuidado.
Las modificaciones contemplan la reforma a los artículos 249, fracción V; 254, fracción V; la adición de un segundo párrafo al artículo 254, recorriéndose el subsecuente, así como un cuarto párrafo al artículo 260.
Estas adecuaciones regulan las consecuencias inherentes a la disolución del vínculo matrimonial e introducen criterios claros sobre la responsabilidad hacia los animales de compañía cuando una pareja decide separarse legalmente.
Las reformas derivan de dos iniciativas: una presentada por la Fracción Parlamentaria de Movimiento Ciudadano y otra por la diputada Guillermina Magaly Deandar Robinson, del Grupo Parlamentario de Morena.
El objetivo central es reconocer formalmente el derecho de guarda y custodia de los animales de compañía, además de establecer un plan de cuidados que garantice su protección y bienestar durante los procesos de divorcio.
El dictamen también busca evitar que las mascotas sean utilizadas como instrumentos de presión, chantaje o como parte de dinámicas de violencia que pueden intensificarse durante la separación de la pareja.
Al fundamentar la propuesta, la diputada Mayra Benavides Villafranca subrayó la necesidad de actualizar la legislación civil para responder a las nuevas realidades familiares, donde los animales forman parte del núcleo doméstico.
Destacó que la reforma representa un cambio de paradigma, al dejar de considerar a los animales como bienes materiales y reconocerlos como seres sintientes con necesidades emocionales y de bienestar.
“Reformar las disposiciones civiles es atender a las familias multiespecie, integradas por personas y animales de compañía que comparten un entorno afectivo”, expresó durante la discusión del dictamen.
La legisladora puntualizó que en un divorcio no solo se dividen bienes, sino que también se altera la estabilidad de quienes dependen emocional y físicamente de la pareja, incluidos los animales.
Subrayó que las mascotas no comprenden conflictos legales ni resentimientos, pero sí experimentan cambios en rutinas, ausencias y tensiones que pueden afectar su bienestar integral.
Las reformas aprobadas establecen la obligación de que las personas divorciantes acuerden lineamientos claros sobre la responsabilidad y cuidado de los animales, alineados con estándares internacionales de bienestar.
En particular, se armonizan con los criterios promovidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal, fortaleciendo un enfoque jurídico que prioriza la protección de los seres sintientes.
Finalmente, se destacó que esta medida contribuye a prevenir conflictos adicionales en los procesos de separación y promueve una cultura de respeto hacia la vida e integridad de los animales.
Con ello, Tamaulipas avanza hacia un marco jurídico más humano y sensible, acorde con la evolución de las dinámicas familiares y el reconocimiento legal de las mascotas como parte del entorno afectivo.






