Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El gobernador Américo Villarreal Anaya afirmó que Tamaulipas comienza a revertir décadas de rezago social y pobreza, al presentar los avances de su política humanista durante una conferencia de prensa.
Recordó que al asumir el cargo, el 1 de octubre de 2022, fijó como meta “hacer historia” en el combate a la marginación, colocando como eje rector el principio de que “por el bien de todos, primero los pobres”.
Señaló que en 2022, de acuerdo con el Coneval, existían alrededor de 900 mil personas en condición de pobreza en la entidad, de las cuales más de 100 mil vivían en pobreza extrema.
A casi tres años y medio de gobierno, aseguró que esa cifra de pobreza extrema se redujo a 50 mil personas en la medición de 2024, lo que calificó como un avance tangible y medible.
El mandatario sostuvo que la estrategia estatal rompió con la lógica neoliberal al recuperar el papel protagónico del Estado para compensar desigualdades y atender directamente a los grupos más vulnerables.
Destacó que el rediseño de los programas sociales permitió georreferenciar a la población en mayor vulnerabilidad, identificando dónde vive y cuáles son sus carencias específicas para intervenir con mayor eficacia.
En materia alimentaria, adelantó que los apoyos crecerán en 2026 para alcanzar a 300 mil familias con canastas y respaldo directo en sus domicilios, además de ampliar los comedores comunitarios de 60 a 66.
Subrayó el papel de más de 13 mil gestores sociales que operan desde territorio para garantizar que los programas lleguen a quienes realmente los necesitan, fortaleciendo padrones y mecanismos de transparencia.
Villarreal Anaya también resaltó la inversión del Fondo de Infraestructura Social para las Entidades (FISE) en servicios básicos, parques y centros comunitarios, como parte de la reconstrucción del tejido social.
En el ámbito cultural, anunció la consolidación de la acuarela tamaulipeca como patrimonio estatal, así como la reactivación de festivales, caravanas de lectura y proyectos editoriales para recuperar identidad y cohesión social.
Finalmente, destacó avances en empoderamiento de las mujeres, ampliación de centros libres de violencia y fortalecimiento del deporte social y de alto rendimiento, como parte de una visión integral de bienestar.
“El compromiso es claro: reducir desigualdades y garantizar derechos”, concluyó el gobernador, al reiterar que la transformación en Tamaulipas se medirá en resultados concretos y no en discursos.






