Ciudad Victoria, Tamaulipas.— El delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social en Tamaulipas, José Luis Aranza Aguilar, rechazó versiones difundidas recientemente sobre una supuesta destitución de su cargo y aseguró que continúa al frente de la delegación.
El funcionario federal sostuvo que sigue desempeñando con normalidad sus responsabilidades administrativas dentro del organismo de salud en la entidad, reiterando que su labor permanece vigente y enfocada en la atención médica de los derechohabientes.
Aranza Aguilar también desmintió las versiones que circulan en redes sociales sobre el supuesto salario que percibe como delegado, donde se afirmaba que sus ingresos superaban incluso el sueldo de la presidenta de México.
Explicó que la información sobre percepciones salariales de los funcionarios del IMSS es pública y puede consultarse en los registros oficiales de la institución, por lo que descartó que exista opacidad en ese rubro.
En relación con los señalamientos mencionados durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, sobre posibles revisiones de la Auditoría Superior de la Federación en la delegación del IMSS en Tamaulipas, dijo no haber recibido notificación formal.
Aun así, aseguró que la institución mantiene una política de apertura y transparencia ante cualquier proceso de revisión o auditoría que pudiera realizarse en el marco de la fiscalización federal.
El delegado también aclaró que, de acuerdo con lo expuesto por el director general del IMSS, Zoé Robledo, las investigaciones referidas públicamente no están dirigidas en su contra, sino hacia otros funcionarios vinculados con irregularidades administrativas.
Recordó que dichas indagatorias se relacionan con presuntas anomalías acumuladas durante varios años en el manejo de medicamentos dentro del sistema de salud, tema que actualmente se encuentra bajo revisión institucional.
Cabe señalar que el delegado ya había enfrentado anteriormente un episodio mediático, luego de que en abril de 2025 fuera detenido en Ciudad Victoria cuando transportaba cerca de 300 mil pesos en efectivo.
En aquel momento, policías estatales interceptaron su vehículo sobre la avenida Francisco I. Madero, donde inicialmente se informó que durante la revisión se localizó una mochila con dinero en efectivo y un arma de fuego.
El caso generó controversia pública y derivó en una separación temporal del cargo mientras se esclarecían los hechos, episodio que volvió a colocarlo en el centro del debate político y mediático.






