Ciudad Victoria.- La crisis en la Cruz Roja exhibió un abandono institucional sin precedentes, obligando al gobierno estatal a intervenir para cubrir sueldos que la delegación nacional dejó de pagar a su personal.
El gobernador Américo Villarreal Anaya asumirá el pago de dos quincenas adeudadas a 183 trabajadores, con un monto cercano a 1.6 millones de pesos, en un intento por contener la emergencia.
Además del respaldo económico, la administración estatal ofreció contratos temporales de seis meses para personal operativo, quienes podrían integrarse a Protección Civil o al Centro Regulador de Urgencias Médicas.
El coordinador estatal de Cruz Roja, Jesús Suárez, confirmó las medidas, aunque reconoció que la situación operativa sigue siendo crítica ante la falta de respuesta de la sede nacional.
Pese a este rescate parcial, las bases en municipios como Ciudad Victoria permanecerán cerradas, evidenciando la incapacidad de la institución para sostener sus servicios esenciales.
Trabajadores y voluntarios denunciaron sentirse abandonados por la dirigencia nacional, a la que responsabilizan de una crisis que hoy pone en riesgo la atención de emergencias en el estado.
“Nos dejaron solos”, expresó Francisco Castillo, portavoz del personal, al advertir que nunca habían enfrentado un escenario de tal magnitud tras décadas de servicio continuo.
El apoyo estatal cubrirá únicamente dos quincenas pendientes, mientras que la incertidumbre persiste sobre el futuro laboral del personal y la continuidad de las operaciones.
La crisis también deja al descubierto la fragilidad financiera de una institución emblemática, cuya función humanitaria hoy se ve rebasada por problemas administrativos y falta de respaldo nacional.
En medio del conflicto, el ofrecimiento de empleo temporal en otras dependencias representa una salida emergente, pero no resuelve el problema de fondo que enfrenta la Cruz Roja en Tamaulipas.






