Ciudad de México.— El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el crimen organizado.
De acuerdo con la acusación, el mandatario y otros funcionarios habrían colaborado con integrantes del Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense a cambio de beneficios políticos y económicos.
El documento judicial sostiene que los implicados, todos con cargos públicos actuales o anteriores, presuntamente participaron en acuerdos para distribuir narcóticos en Estados Unidos en coordinación con la organización criminal.
Entre los señalamientos, se menciona que integrantes del grupo conocido como “Los Chapitos”, vinculados a Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, habrían intervenido en procesos políticos mediante intimidación a opositores.
Según la investigación, tras asumir el cargo en 2021, Rocha Moya habría sostenido encuentros con líderes del grupo delictivo, comprometiéndose a brindar protección a sus operaciones ilícitas en la región.
El caso fue dado a conocer por el fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el titular de la DEA, Terrance C. Cole.
Además del gobernador, fueron acusados el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; el senador Enrique Inzunza Cazárez y el ex funcionario Enrique Díaz Vega, entre otros servidores públicos.
También se señala a Dámaso Castro Zaávedra, quien presuntamente recibía pagos periódicos del cártel para proteger a sus integrantes y filtrar información sobre operativos respaldados por autoridades estadounidenses.
Uno de los casos más graves involucra a Juan Valenzuela Millán, ex mando policial, acusado de secuestro y homicidio de un informante de la DEA, delito que podría derivar en cadena perpetua obligatoria.
En total, diez personas enfrentan cargos que van desde 40 años de prisión hasta cadena perpetua, en un expediente que se suma a otras investigaciones abiertas desde 2023 contra la misma organización criminal.





