Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Los diputados en Tamaulipas aprobaron por unanimidad una reforma penal que elimina los delitos de parricidio y filicidio para integrarlos en una nueva figura: El homicidio en razón del parentesco.
La modificación redefine el tratamiento jurídico de estos crímenes, agrupándolos en un solo tipo penal más amplio, con el objetivo de fortalecer la protección a víctimas dentro del núcleo familiar, se expuso en la sesión ordinaria de este miércoles.
Con esta reforma, se incorpora el artículo 337 Quáter al Código Penal estatal, estableciendo sanciones de 40 a 60 años de prisión para quien prive de la vida a un familiar cercano.
La nueva figura contempla no solo a ascendientes y descendientes, sino también a quienes asesinen a hermanos, cónyuges, concubinos, convivientes, así como vínculos por adopción, ampliando el alcance de la protección legal.
Uno de los elementos clave del tipo penal es que el responsable debe tener conocimiento de la relación familiar con la víctima, además de actuar con intención directa de privar de la vida.
El dictamen señala que estos delitos tienen una gravedad mayor, al implicar la ruptura de vínculos de confianza, cuidado y protección que sostienen la estructura básica de la sociedad.
La reforma responde a la necesidad de armonizar la legislación estatal con el Código Penal Federal, eliminando figuras dispersas y generando mayor claridad jurídica en la aplicación de la ley.
Además, se derogan diversos artículos relacionados con parricidio y filicidio, consolidando en una sola figura penal todos los supuestos en los que existe un vínculo familiar entre agresor y víctima.
El análisis legislativo también destaca que la medida busca proteger especialmente a sectores vulnerables como niñas, niños, mujeres y personas adultas mayores, quienes enfrentan mayor riesgo dentro del entorno familiar.
Datos presentados en el dictamen evidencian la magnitud del problema, al señalar que un alto porcentaje de homicidios contra menores ocurre dentro del hogar y, en muchos casos, a manos de familiares.
La reforma también incorpora el principio del interés superior de la niñez, obligando al Estado a garantizar entornos seguros y sancionar con mayor severidad la violencia dentro de la familia.
Asimismo, retoma estándares internacionales en materia de derechos humanos, particularmente en la protección de mujeres frente a la violencia ejercida en el ámbito doméstico.
Los Legisladores coincidieron en que la nueva figura penal permitirá mayor precisión en la tipificación del delito, evitando vacíos legales y fortaleciendo la certeza jurídica en su aplicación.
Se sostuvo que esta reforma no solo endurece las sanciones, sino que envía un mensaje claro: la violencia dentro de la familia tendrá consecuencias más severas en Tamaulipas.






