Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Ante el avance de un derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, autoridades de Tamaulipas activaron protocolos preventivos para responder de manera inmediata en caso de que la mancha alcance sus costas.
El titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Karl Heinz Becker Hernández, confirmó que, aunque el crudo aún no impacta directamente al estado, se mantiene coordinación permanente con instancias federales.
Explicó que el gobierno estatal se encuentra listo para desplegar brigadas y apoyar en tareas de contención y limpieza, en caso de que el fenómeno ambiental se extienda hacia territorio tamaulipeco.
A casi tres semanas del primer reporte de residuos petroleros en Veracruz y Tabasco, organizaciones como Greenpeace México advierten que la mancha ya se extiende a lo largo de 630 kilómetros de litoral.
Esta cifra supera las estimaciones iniciales y revela la dimensión de un problema ambiental que continúa expandiéndose, con posibles consecuencias severas en ecosistemas costeros y marinos del Golfo.
El funcionario estatal indicó que Tamaulipas se mantiene alineado a la estrategia nacional, con la posibilidad de reforzar acciones mediante la colaboración interinstitucional y la activación de programas emergentes.
Entre estas medidas se contempla incluso la generación de empleo temporal para apoyar labores de limpieza, en caso de que el impacto alcance playas y zonas naturales del estado.
Especialistas han advertido que el derrame ya genera afectaciones en manglares, fauna marina y playas, además de existir incertidumbre sobre posibles daños en arrecifes y otras áreas sensibles.
A este escenario ambiental se suma el riesgo económico, particularmente por la cercanía del periodo vacacional de Semana Santa, donde se espera una alta afluencia turística en el estado.
Autoridades proyectan la llegada de casi tres millones de visitantes, con una derrama económica superior a los dos mil millones de pesos, concentrada principalmente en el sur de la entidad.
En especial, destinos como playa Miramar y la zona conurbada recibirían la mayor parte del turismo, por lo que el monitoreo del avance del derrame se mantiene como una prioridad estratégica.






