Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La falta de lluvias comienza a golpear con fuerza al campo tamaulipeco: más de 200 mil hectáreas quedaron listas para sembrarse, pero permanecen improductivas ante la ausencia total de humedad.
El secretario de Desarrollo Rural, Antonio Varela Flores, confirmó que este escenario afecta principalmente a la zona norte del estado, donde la sequía ha impedido iniciar el ciclo agrícola en amplias superficies.
Detalló que alrededor del 30 por ciento de las más de 700 mil hectáreas destinadas a sorgo y maíz en temporal no pudieron sembrarse, pese a estar preparadas para cultivo.
La falta de precipitaciones dejó los suelos sin condiciones mínimas para el desarrollo de las plantas, lo que impactará directamente en la producción agrícola cuando concluya la temporada de cosecha.
El funcionario advirtió que esta reducción en la superficie sembrada anticipa una caída en los volúmenes de producción, especialmente en sorgo, cultivo clave para la región.
Señaló que la actividad agrícola en estas zonas depende completamente de factores climáticos, por lo que una eventual lluvia tardía podría abrir la puerta a cultivos alternativos de ciclo intermedio.
Entre estas opciones mencionó productos como ajonjolí o girasol, que podrían adaptarse a las condiciones actuales si se presentan precipitaciones en las próximas semanas.
Sin embargo, reconoció que hasta ahora no existen condiciones favorables ni siquiera para implementar estrategias como la estimulación de lluvias, lo que mantiene en incertidumbre al sector.
El panorama, dijo, refleja la vulnerabilidad del campo ante fenómenos climáticos extremos, en un ciclo agrícola que arranca con pérdidas anticipadas y expectativas reducidas.






