Ciudad de México.- El Senado de la República aprobó la reforma constitucional conocida como Plan B, que elimina privilegios en el servicio público y refuerza un modelo de gobierno austero con impacto nacional.
La senadora Olga Patricia Sosa Ruíz destacó que esta modificación consolida el principio de austeridad republicana, al establecer que ningún funcionario podrá percibir ingresos por encima del salario presidencial.
Subrayó que la reforma responde a un compromiso político impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, enfocado en reducir desigualdades y eliminar beneficios excesivos dentro de la administración pública.
Entre los cambios relevantes, se establece la eliminación de bonos, seguros médicos financiados con recursos públicos y prestaciones consideradas ajenas a un uso responsable del gasto gubernamental.
La legisladora señaló que esta aprobación representa un avance concreto para garantizar que el dinero público sea utilizado con eficiencia y destinado directamente a mejorar las condiciones de vida de la población.
Explicó que uno de los transitorios contempla la reducción de regidurías y sindicaturas, lo que generará ahorros significativos que podrán ser reinvertidos en proyectos municipales y obras prioritarias.
Asimismo, el dictamen fija un límite presupuestal para los congresos estatales equivalente al 0.70 por ciento del gasto total de cada entidad, con el objetivo de evitar excesos y desigualdades.
Se estima que estas medidas permitirán generar un ahorro cercano a los cuatro mil millones de pesos, recursos que serán canalizados hacia infraestructura, programas sociales y acciones de bienestar.






