Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La reforma electoral conocida como Plan B tendrá impacto directo en la integración de los cabildos de Tamaulipas, obligando a modificar estructuras municipales en al menos nueve ayuntamientos.
Los municipios con mayor población, como Altamira, Ciudad Madero, Matamoros, Nuevo Laredo, Reynosa, Tampico y Victoria, actualmente cuentan con 21 regidores, por lo que serían los primeros en resentir el ajuste.
En un segundo grupo se ubican El Mante y Río Bravo, cuyos cabildos integrados por 18 regidores también entrarían en el rango de modificación previsto por la reforma electoral.
El objetivo de este planteamiento es reducir costos operativos y ajustar la representación política en los gobiernos municipales, bajo el argumento de hacer más eficiente la toma de decisiones.
En el caso de Tamaulipas, la eventual aplicación de esta política implicaría una revisión integral en la conformación de los ayuntamientos, particularmente en las ciudades con mayor número de ediles.
El Instituto Electoral de Tamaulipas ya analiza los alcances de la iniciativa, con el fin de anticipar los cambios que deberán implementarse antes del próximo proceso electoral.
La autoridad electoral deberá definir la distribución de sindicaturas y regidurías en cada municipio, conforme a las nuevas disposiciones legales que resulten aprobadas.
Entre los cambios previstos destaca la reducción a una sola sindicatura en municipios de mayor población, eliminando el esquema actual de dos síndicos dentro de la estructura municipal.
Este ajuste obligará a modificar el Código Municipal y diversas normas estatales, para adecuar la nueva configuración de los cabildos en todo el estado.
Una vez validada la reforma a nivel federal, corresponderá al Congreso local armonizar el marco jurídico para establecer con claridad la integración definitiva de los ayuntamientos.






