Ciudad Victoria, Tamaulipas.— La mortandad masiva de peces en el estero El Camalote, en Altamira, encendió alertas sanitarias y ambientales, por lo que autoridades mantienen vigilancia permanente en la zona sur.
El titular de COEPRIS, Mario Rebolledo Urcádiz, informó que estudios técnicos atribuyen el fenómeno a variaciones en la salinidad del agua, lo que alteró el equilibrio del ecosistema acuático.
Explicó que este cambio genera condiciones adversas para las especies, provocando estrés fisiológico, desorientación y, en muchos casos, la muerte de peces que no logran adaptarse al nuevo entorno.
Detalló que la afectación se concentra principalmente en el pez plata, una especie de agua dulce que no es apta para consumo humano, pero cuyo manejo indebido puede representar un riesgo sanitario.
Ante ello, la dependencia coordina acciones con autoridades municipales de Altamira y Tampico, así como con la Secretaría de Salud estatal, para impedir su comercialización en mercados locales.
Señaló que la intrusión de agua salina impacta los niveles de oxígeno y modifica el pH, factores que desencadenaron la muerte de peces en áreas cercanas al límite con Veracruz.
Advirtió que estos ejemplares no deben ser consumidos, al no cumplir con condiciones sanitarias, por lo que se mantienen operativos para evitar su distribución.
Además, COEPRIS realiza muestreos constantes en cuerpos de agua y en la red potable de la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira, con vigilancia en alrededor de 60 puntos.
Precisó que cuando se detectan niveles bajos de cloración, se notifica de inmediato a los organismos operadores para aplicar medidas correctivas y garantizar la calidad del agua.
Finalmente, aclaró que la turbiedad del agua responde a procesos distintos, aunque se atiende de forma paralela, mientras que la cloración se enfoca en prevenir riesgos bacteriológicos para la población.






