El flujo de divisas hacia los hogares mexicanos ha retomado su dinamismo al cierre del primer trimestre de 2026.
De acuerdo con el reporte mensual del Banco de México, durante marzo ingresaron al país 5 mil 394.2 millones de dólares, el mejor desempeño para un tercer mes del año en la historia.
Además, representó un incremento anual de 4.91%, lo que rompió la inercia de debilidad que se presentó en meses previos.
Así, los envíos, realizados principalmente desde Estados Unidos, durante el primer trimestre sumaron 14 mil 456.5 millones de dólares, lo que representó un incremento de 1.4% respecto al mismo periodo del año previo, así como una cifra sin precedentes para este periodo desde 1995, cuando el banco central comenzó la medición de estos flujos.
Juan José Li Ng, economista de BBVA México, consideró posible que este aumento sea sólo coyuntural, pues no se observan condiciones fundamentales en la economía de Estados Unidos o en el empleo de los migrantes mexicanos que sugieran una senda de crecimiento sostenido para 2026.
“Parte del aumento reciente de las remesas podría explicarse por la volatilidad y aumento del tipo de cambio del peso mexicano frente al dólar estadunidense del 2.7% en marzo debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán, y no por factores fundamentales del empleo o ingreso de los migrantes mexicanos”.
Destacó que a más de un año del inicio de la segunda administración del presidente Donald Trump, no es posible determinar si la actual política migratoria ha tenido efectos en los flujos de remesas a México, o si la población migrante mexicana en Estados Unidos ha logrado adaptarse y sortear las nuevas condiciones en ese país.
Ingreso real
Para la economía mexicana lo relevante es el poder adquisitivo de las remesas, que se obtiene convirtiéndolas a pesos mexicanos con el tipo de cambio del mes y ajustando por inflación.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, en marzo el peso mostró una apreciación anual de 12.21%, lo que tiene un efecto negativo sobre el crecimiento anual del poder adquisitivo de las remesas.
“En pesos, las remesas mostraron una caída anual en marzo de 7.91 por ciento. Ajustando por inflación, el poder adquisitivo de las remesas en México cayó en marzo 11.94% anual, siendo el décimo mes consecutivo que el poder adquisitivo de las remesas registra una caída anual”.
Aclaró que esto es relevante, debido que durante 2025, las remesas representaron 3.40% del Producto Interno Bruto (PIB) y la pérdida del poder adquisitivo de las remesas contribuye con el bajo crecimiento económico.
Mejoran perspectivas
Banco Base revisó al alza el crecimiento esperado de las remesas en 2026, de 2.6 a 3.5%, para ubicarlo en 63,940 millones de dólares.
Gabriela Siller explicó que con un tipo de cambio promedio de 18.05 pesos por dólar en el año y una inflación de 4.2% en diciembre, el poder adquisitivo de las remesas registraría una caída de 6.32% respecto al 2025, con lo que caería por segundo año consecutivo.






