El jefe de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), Marty Makary, presentó su renuncia este martes en medio de una creciente presión política y fuertes cuestionamientos sobre su gestión al frente de una de las agencias sanitarias más importantes del país.
La salida fue confirmada por el presidente Donald Trump, quien aseguró ante periodistas que Makary “tenía algunas dificultades” y adelantó que será reemplazado próximamente. El ahora excomisionado abandona el cargo tras poco más de un año de una administración marcada por disputas internas, críticas del sector farmacéutico y controversias relacionadas con vacunas, vapeadores y medicamentos abortivos.
Makary, cirujano y excolaborador de Fox News, se hizo conocido durante la pandemia de COVID-19 por cuestionar varias de las medidas sanitarias implementadas en Estados Unidos, además de criticar abiertamente al sistema médico tradicional y las políticas de vacunación masiva.
Al asumir la dirección de la FDA prometió impulsar reformas profundas dentro de la agencia encargada de supervisar vacunas, medicamentos, alimentos y productos médicos. Durante su despedida, difundida por Trump en Truth Social, aseguró sentirse orgulloso de haber acelerado los tiempos de revisión de medicamentos y de promover nuevas regulaciones relacionadas con productos psicodélicos avanzados.
Marty es un tipo estupendo, va a seguir adelante”, declaró Trump antes de emprender un viaje hacia China.
La salida de Makary pone fin a varias semanas de rumores sobre un posible despido impulsado desde la Casa Blanca y sectores conservadores que mantenían desacuerdos con algunas de sus decisiones regulatorias.
Las polémicas que marcaron la gestión de Marty Makary
Durante su paso por la FDA, Makary enfrentó presiones provenientes de prácticamente todos los sectores relacionados con la salud pública y la industria farmacéutica.
Por un lado, organizaciones antiaborto y figuras conservadoras lo acusaron de retrasar la revisión de la mifepristona, medicamento utilizado para abortos farmacológicos y aprobado por la FDA desde hace más de dos décadas.
Al mismo tiempo, compañías farmacéuticas cuestionaron sus propuestas para modificar el sistema de revisión de medicamentos y vacunas, especialmente después de que el funcionario impulsara cambios considerados demasiado agresivos para la industria.
Makary también protagonizó tensiones con fabricantes de cigarrillos electrónicos debido a su oposición al regreso masivo de vapeadores saborizados, productos que consideraba particularmente atractivos para menores de edad.
Sin embargo, la administración Trump avanzó con políticas más flexibles respecto a estos dispositivos, debilitando públicamente la posición del entonces director de la FDA.
Otro de los episodios que provocó críticas desde el sector científico fue la difusión de un memorando cuestionado por expertos, en el que se sugería una supuesta relación entre vacunas contra el COVID-19 y muertes reportadas posteriormente, afirmaciones que especialistas calificaron como infundadas.
Líderes sanitarios acusaron entonces a Makary de acercarse demasiado a grupos antivacunas, especialmente dentro del contexto político impulsado por el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., conocido por sus posturas escépticas respecto a la vacunación.
La dimisión de Makary representa otro cambio importante dentro del aparato sanitario estadounidense bajo el gobierno de Donald Trump, quien ha impulsado una reorganización constante de las agencias federales relacionadas con salud pública.
De acuerdo con reportes publicados por Reuters y Politico, la presión contra el excomisionado aumentó durante las últimas semanas luego de diversos enfrentamientos con asesores de la Casa Blanca y funcionarios del Departamento de Salud.
Incluso, medios estadounidenses señalaron que Trump ya había aprobado internamente un plan para removerlo del cargo días antes del anuncio oficial.
Uno de los factores que más deterioró su relación con el gobierno fue la controversia generada por decisiones sobre medicamentos experimentales y tratamientos contra el cáncer, además de sus desacuerdos públicos con fabricantes farmacéuticos.
El consejo editorial de The Wall Street Journal llegó a publicar varios artículos criticando su desempeño y solicitando abiertamente su destitución.
Tras la salida de Makary, el subcomisionado de la FDA para alimentos, Kyle Diamantas, asumirá temporalmente la dirección de la agencia mientras la Casa Blanca define un reemplazo permanente.
La renuncia ocurre en un momento particularmente sensible para la FDA, organismo clave en la aprobación de medicamentos, vacunas y políticas de seguridad alimentaria en Estados Unidos, mientras continúan los debates sobre salud pública, regulación farmacéutica y vacunación impulsados por la actual administración republicana. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.





