Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La dirigencia de la Sección 30 del SNTE enfrenta nuevas críticas luego de promover un recurso legal para aplazar la renovación sindical y extender su permanencia en el cargo.
Miguel Ángel Tovar Tapia, dirigente de la Asociación Estatal de Maestros y Padres de Familia, acusó que la cúpula sindical pretende mantenerse en el poder bajo el argumento de proteger la autonomía gremial.
Explicó que el sindicato recurrió a las reformas aprobadas en diciembre de 2025 a la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado para justificar el aplazamiento electoral interno.
La modificación al artículo 69 Bis establece protección contra la intervención de autoridades en la vida sindical, funcionamiento interno y procesos de elección de dirigencias gremiales.
Sin embargo, Tovar Tapia consideró que el recurso está siendo utilizado como una estrategia política para evitar la renovación de la dirigencia magisterial en Tamaulipas.
Advirtió que, con esta medida, Arnulfo Rodríguez Treviño podría mantenerse hasta tres años más al frente de la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
El dirigente magisterial acusó que detrás de la ampliación existe un intento por blindar a los actuales liderazgos sindicales frente a señalamientos y críticas difundidas públicamente.
“Se están escudando en la autonomía sindical para quedarse en el poder”, sostuvo Tovar Tapia al cuestionar la suspensión del proceso interno de renovación sindical.
Además, afirmó que la dirigencia busca evitar un escenario electoral interno en medio del proceso político rumbo a las elecciones constitucionales del 2027.
El representante de maestros y padres de familia acusó que existen acuerdos políticos previos entre líderes sindicales y actores partidistas para negociar posiciones electorales futuras.
Señaló que dentro de esas negociaciones estarían contempladas candidaturas a regidurías, alcaldías y diputaciones locales y federales para integrantes del grupo sindical dominante.
Tovar Tapia recordó además que en procesos electorales anteriores la dirigencia sindical recurrió a paros laborales y suspensión de clases bajo argumentos administrativos y financieros.
Consideró que esas acciones coincidieron estratégicamente con periodos políticos donde el sindicato buscaba presionar para obtener espacios dentro de negociaciones partidistas y electorales.






