Ciudad Victoria, Tamaulipas.— La diputada federal Blanca Araceli Narro Panameño rechazó que el aplazamiento de la elección judicial represente un fracaso de la reforma impulsada para transformar el Poder Judicial.
La legisladora sostuvo que posponer hasta 2028 la renovación judicial en 25 estados refleja una decisión orientada a evitar complicaciones técnicas, operativas y constitucionales durante el proceso electoral nacional.
Narro Panameño reconoció que celebrar simultáneamente las elecciones legislativas y judiciales en 2027 podría rebasar la capacidad logística de las autoridades electorales del país.
Explicó que el nuevo escenario obliga a revisar cuidadosamente la organización de uno de los procesos electorales más complejos en la historia reciente de México.
La diputada tamaulipeca consideró que corregir el calendario antes de una elección masiva fortalece la legitimidad del modelo judicial y evita riesgos que podrían afectar la confianza ciudadana.
Afirmó que la propuesta enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum reconoce los desafíos reales que implica organizar simultáneamente elecciones federales, locales y judiciales.
También recordó que el propio Instituto Nacional Electoral advirtió sobre las dificultades operativas derivadas de instalar casillas, capacitar funcionarios y coordinar múltiples votaciones concurrentes.
Narro Panameño sostuvo que la reforma constitucional aprobada en 2024 mantiene intacto su objetivo principal: democratizar la integración del Poder Judicial mediante el voto ciudadano.
Sin embargo, precisó que los ajustes planteados buscan construir un proceso más claro, ordenado y técnicamente viable para evitar confusión entre el electorado y las autoridades responsables.
La iniciativa presidencial que propone mover la elección judicial al 4 de junio de 2028 ya se encuentra en análisis legislativo dentro de la Comisión de Puntos Constitucionales del Congreso de la Unión.






