Matamoros, Tamaulipas.- Un cargamento clandestino de 350 tortugas que era transportado bajo la falsa descripción de “juguetes” fue asegurado por autoridades PROFEPA tras una alerta emitida por una empresa de paquetería en Matamoros.
La intervención permitió descubrir un presunto caso de tráfico ilegal de fauna silvestre que mantenía a decenas de ejemplares en condiciones críticas, poniendo en riesgo su supervivencia durante el traslado.
Los hechos quedaron al descubierto el pasado 26 de mayo, cuando personal de la compañía detectó irregularidades en uno de los envíos y notificó de inmediato a inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.
Tras acudir al establecimiento, los especialistas verificaron que los reptiles eran transportados en recipientes reducidos, con escasa ventilación y envueltos individualmente en calcetines para ocultar su contenido.
Las condiciones de confinamiento representaban un grave riesgo para la integridad de los ejemplares debido al hacinamiento, estrés y falta de espacio adecuado para su movilidad.
Durante la inspección física se realizó una identificación preliminar de las especies, determinándose la presencia de 344 tortugas casquito, dos tortugas adornadas y cuatro tortugas mexicanas.
Las autoridades también confirmaron que al momento de la revisión ya habían muerto 25 ejemplares de tortuga casquito, presuntamente como consecuencia de las condiciones en las que eran transportadas.
Ante la gravedad del caso, los animales sobrevivientes fueron asegurados de manera precautoria para evitar que continuaran expuestos a situaciones que comprometieran su bienestar.
Posteriormente, las tortugas fueron trasladadas a una Unidad de Manejo especializada ubicada en Matamoros, donde recibirán atención veterinaria, resguardo y seguimiento por personal capacitado.
En las maniobras de aseguramiento y movilización participaron elementos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano, quienes brindaron apoyo logístico y seguridad durante el operativo.
Las especies localizadas pertenecen a los géneros Kinosternon y Terrapene, ambos incluidos en instrumentos internacionales de protección para evitar su explotación y comercio ilegal.
Además de contar con protección internacional, estas tortugas también se encuentran sujetas a regulación ambiental en México debido a su importancia ecológica y condición de vulnerabilidad.
La Profepa recordó que la posesión, transporte o comercialización de ejemplares de vida silvestre protegidos constituye un delito federal cuando se realiza sin los permisos correspondientes






