Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La reforma electoral impulsada por Morena en Tamaulipas, desató una nueva confrontación política. El PRI acusó que los cambios fueron diseñados para beneficiar al grupo gobernante y se aprobaron sin escuchar a la oposición ni a la ciudadanía.
El dirigente estatal priista, Bruno Díaz, sostuvo que el proceso legislativo estuvo marcado por la falta de diálogo y el incumplimiento de compromisos previamente anunciados por las autoridades.
Recordó que se prometió la realización de foros abiertos con partidos políticos, organismos autónomos, sectores productivos y representantes de la sociedad civil, encuentros que finalmente nunca se llevaron a cabo.
A juicio del líder partidista, las modificaciones electorales debieron construirse mediante consensos amplios, tal como ocurrió con otras reformas relevantes que han marcado la vida política del estado.
Advirtió que algunos de los cambios podrían debilitar los mecanismos de representación en los municipios y concentrar mayores márgenes de control en los gobiernos locales.
“Los alcaldes no pueden asumirse como dueños de la verdad ni actuar sin contrapesos”, señaló al insistir en la necesidad de preservar equilibrios democráticos dentro de las administraciones municipales.
Bruno Díaz, afirmó que el PRI continuará defendiendo la participación de todas las fuerzas políticas y el respeto al voto de los ciudadanos, independientemente de su afiliación partidista.
Aseguró que su partido mantendrá presencia política en los municipios y confió en recuperar posiciones durante las elecciones de 2027, tanto en alcaldías como en diputaciones locales y federales.
El dirigente sostuvo que la principal inconformidad radica en la ausencia de espacios de consulta ciudadana, pues Morena prometió abrir la discusión y terminó impulsando la reforma sin incorporar otras voces.
Consideró que el partido en el poder gobierna con una visión cerrada y sin construir acuerdos, situación que, dijo, limita la pluralidad que requiere una democracia moderna.
Durante su posicionamiento también cuestionó la movilización política observada en eventos recientes, al señalar presunto uso de recursos públicos para fortalecer actividades partidistas.
El líder priista afirmó que el gobierno federal debe concentrarse en resolver problemas de fondo y ofrecer resultados tangibles en lugar de alimentar confrontaciones políticas permanentes.
En materia económica, expresó preocupación por la relación bilateral con Estados Unidos y advirtió que cualquier deterioro diplomático podría afectar sectores estratégicos para México.
Sostuvo que el campo tamaulipeco atraviesa una etapa complicada y acusó a Morena de abandonar actividades productivas que durante años fueron motor económico de amplias regiones del estado.
Puso como ejemplo la zona agrícola de San Fernando, donde, según dijo, la producción se encuentra muy por debajo de los niveles que históricamente distinguieron a la región.
Asimismo, criticó la falta de posicionamientos de legisladores federales sobre la pérdida de empleos en municipios fronterizos como Reynosa y Matamoros, donde persisten desafíos económicos importantes.
El Presidente del CDE del PRI, llamó a los ciudadanos a evaluar el desempeño de los partidos que han gobernado México y Tamaulipas, al considerar que el voto informado será determinante en el proceso electoral de 2027.






