Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Ante el aumento de muertes por enfermedades cardiovasculares, el diputado Sergio Arturo Ojeda Castillo presentó una iniciativa para convertir espacios públicos de Tamaulipas en zonas cardioprotegidas equipadas con desfibriladores y personal capacitado.
La propuesta busca reformar la Ley de Salud estatal para obligar la instalación de Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) en edificios públicos, centros comerciales, escuelas, terminales de transporte, gimnasios y sitios con alta concentración de personas.
El legislador advirtió que los paros cardiacos representan una de las principales emergencias médicas y que cada minuto sin atención reduce entre siete y diez por ciento las posibilidades de supervivencia.
La iniciativa contempla la creación de un sistema estatal de espacios cardioprotegidos, donde además de contar con desfibriladores exista personal entrenado en reanimación cardiopulmonar para brindar una respuesta inmediata.
Entre las medidas planteadas destaca que todos los municipios deberán disponer al menos de un DEA instalado en centros de salud, con acceso permanente para atender emergencias cardiacas.
También se propone que inmuebles o eventos con afluencia superior a 500 personas cuenten obligatoriamente con desfibriladores, protocolos de atención y trabajadores capacitados para actuar durante una contingencia.
El proyecto establece que al menos 30 por ciento del personal de edificios considerados cardioprotegidos deberá acreditar capacitación en reanimación cardiopulmonar y manejo de estos dispositivos especializados.
Asimismo, plantea crear un registro estatal de instructores, empresas capacitadoras y primeros respondientes certificados por la Secretaría de Salud para garantizar estándares internacionales de preparación.
Ojeda Castillo argumentó que la medida responde a una realidad alarmante, ya que las enfermedades del corazón continúan siendo la principal causa de muerte en México y el mundo.
La iniciativa también contempla protección legal para quienes utilicen desfibriladores durante una emergencia, siempre que actúen de buena fe para intentar salvar la vida de una persona.






