Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Después de más de una década sin revisiones profundas, Tamaulipas acelera la actualización de sus atlas de riesgo municipales y estatal, herramientas consideradas clave para la prevención de desastres y emergencias.
El coordinador estatal de Protección Civil, Luis Gerardo González de la Fuente, informó que actualmente 33 municipios trabajan en la modernización de estos documentos con apoyo técnico de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Explicó que durante años los atlas de riesgo permanecieron sin modificaciones, pese al crecimiento poblacional, los cambios urbanos y las nuevas condiciones climáticas que obligan a replantear escenarios de vulnerabilidad.
Señaló que paralelamente el Gobierno de Tamaulipas desarrolla la actualización del Atlas Estatal de Riesgo, el cual se fortalecerá con la información generada por cada municipio.
Precisó que ciudades como Tampico, Ciudad Madero, Altamira, Matamoros y Reynosa ya avanzan en la actualización de sus propios estudios, contribuyendo a consolidar una radiografía más precisa del territorio.
El funcionario destacó que estos instrumentos permiten identificar amenazas naturales, medir niveles de exposición y establecer estrategias de prevención ante fenómenos que pudieran poner en riesgo a la población.
Además de ubicar zonas vulnerables, los atlas contemplan variables demográficas, geográficas y climáticas que ayudan a diseñar protocolos de actuación y respuesta ante posibles contingencias.
González de la Fuente explicó que los diez municipios fronterizos cuentan actualmente con información más actualizada, mientras el resto de las localidades continúa en proceso de integración y análisis.
Detalló que los trabajos abarcan desde San Fernando hasta la zona sur del estado, donde especialistas universitarios participan en levantamientos técnicos y estudios de campo.
Entre las acciones realizadas destacan sobrevuelos con tecnología especializada y equipos de captura de imágenes que permiten generar mapas detallados de las regiones analizadas.
El coordinador estatal recordó que la última actualización integral se realizó en 2009, por lo que el rezago acumulado obligó a emprender una revisión exhaustiva de todo el territorio.
Reconoció que se trata de un proceso complejo que requiere tiempo, personal especializado y herramientas tecnológicas para garantizar información confiable y útil para la toma de decisiones.
Actualmente los trabajos registran un avance cercano al 60 por ciento y la meta es concluir la actualización total durante el próximo mes de agosto.






