Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El cierre fronterizo para evitar el gusano barrenador obligó a retener ganado en México, generando una sobreoferta de carne durante dos años.
La medida dejó aproximadamente 500 mil toneladas de carne de res en el mercado nacional, aunque también favoreció exportaciones de cortes con mayor valor agregado.
Homero García de la Llata, presidente de la Confederación Nacional Ganadera, explicó que los productores mantuvieron animales en corrales de engorda y plantas procesadoras.
El dirigente ganadero destacó que el valor de las exportaciones mexicanas de carne de res empaquetada aumentó 65 por ciento, impulsado por precios internacionales.
García de la Llata, aclaró que el excedente no obedeció a un crecimiento espontáneo de la producción, sino al cierre estadounidense durante 14 meses.
La frontera de Estados Unidos permaneció cerrada al ganado mexicano en pie para contener la propagación del gusano barrenador, alterando la dinámica comercial ganadera.
El dirigente sostuvo que prácticamente todo el ganado logró colocarse, aunque con menores precios y un importante costo de oportunidad para los productores.
Estimó que hasta el primer semestre de este año dejaron de exportarse alrededor de un millón 600 mil cabezas de ganado hacia Estados Unidos.
Explicó que la diferencia económica debe analizarse considerando los gastos necesarios para trasladar y comercializar los animales directamente en territorio estadounidense.
Con la reapertura de las exportaciones de ganado vivo, prevista próximamente, se espera reducir el excedente destinado al procesamiento dentro del mercado nacional.
García de la Llata anticipó que el crecimiento extraordinario de las exportaciones de carne podría moderarse conforme se normalice nuevamente el comercio internacional.
El presidente de la CNG consideró que la situación no representa pérdidas directas, sino un costo de oportunidad derivado de mantener ganado pesado.
Indicó que los animales llegaron a comercializarse entre mil 800 y mil 100 dólares, mientras el mercado mexicano absorbió una mayor cantidad de ganado.
Precisó que las engordas mexicanas recibieron animales más pesados que los habituales, aunque esa condición terminó presionando considerablemente los precios internos del ganado.
El proceso de reapertura comercial comenzará el próximo 24 de agosto por Douglas, Arizona, y posteriormente avanzará hacia otros cruces fronterizos estadounidenses.
La recuperación de las exportaciones estará condicionada al cumplimiento de las medidas sanitarias acordadas entre México y Estados Unidos para contener el gusano barrenador.






