Ciudad Madero, Tamaulipas.- Un nuevo derrame de hidrocarburo en la Refinería Francisco I. Madero volvió a encender la preocupación de pescadores y ambientalistas, quienes cuestionan la falta de información oficial sobre el incidente.
La mancha contaminante, que supera los 400 metros de longitud, fue detectada en la zona de muelles del complejo petrolero ubicado sobre el Río Pánuco.
Organizaciones civiles y representantes del sector pesquero señalaron que la ausencia de un posicionamiento público por parte de la gerencia ha generado incertidumbre sobre el origen.
De acuerdo con ambientalistas, durante los últimos cinco años se han documentado al menos once contingencias mayores relacionadas con derrames de hidrocarburos en esa región.
Cada uno de esos eventos habría provocado afectaciones ambientales en extensiones de entre cuatro y siete kilómetros a lo largo de márgenes fluviales.
Miguel Ángel Verástegui Cavazos, director de Ambientam, sostuvo que la administración de la refinería mantiene una constante falta de transparencia ante emergencias ambientales.
Afirmó que la información sobre estos incidentes suele ser limitada incluso para autoridades marítimas, cuerpos de Protección Civil y dependencias gubernamentales relacionadas con la vigilancia ambiental.
Mientras pescadores reportaron una extensa mancha frente al muelle número uno, la administración de la refinería no ha explicado causas ni posibles consecuencias.
La falta de una versión oficial ha provocado distintas interpretaciones sobre el origen del derrame registrado en las inmediaciones del complejo petrolero.
Versiones extraoficiales atribuyen la contingencia a una falla en sistemas de almacenamiento de una embarcación que operaba en la zona del puerto.
Sin embargo, grupos ambientalistas consideran que podrían existir fallas internas relacionadas con las pozas API destinadas al manejo de residuos aceitosos.
Verástegui Cavazos insistió en que Petróleos Mexicanos debe asumir responsabilidad institucional y activar mecanismos que permitan financiar acciones inmediatas de remediación ambiental.
Representantes del sector pesquero de Tamaulipas y Veracruz también reclamaron mayor claridad sobre los hechos y sus posibles repercusiones económicas.
Héctor Meyer señaló que cada derrame ocasiona pérdidas recurrentes por daños a equipos de pesca, embarcaciones y suspensión obligada de actividades productivas.
Hasta ahora, la gerencia de la Refinería Madero no ha informado sobre medidas de contención, evaluación de daños ni apoyos para los sectores afectados.






