Ciudad Victoria, Tamaulipas.-En Tamaulipas operan alrededor de 12 mil conductores de plataformas digitales, pero solo cuatro mil han cumplido el registro ante la Subsecretaría del Transporte estatal, pese a operativos activos en varias ciudades clave.
El rezago en el registro de operadores de plataformas digitales en Tamaulipas exhibe una regulación incompleta, mientras miles continúan operando sin cumplir requisitos obligatorios de seguridad y control estatal.
El director de la dependencia, Armando Núñez Montelongo, aseguró que la respuesta ha sido positiva, aunque reconoció que el avance depende directamente de los operativos desplegados en municipios estratégicos como Tampico, Reynosa y Altamira.
Explicó que el registro no tiene fines recaudatorios, sino regulatorios, y reiteró que los operadores deben cumplir con la obligación de alta para garantizar un mayor control y seguridad en el servicio.
Recordó que la administración anterior planteaba un cobro de 100 UMAS, pero el gobernador Américo Villarreal redujo la cifra a 20 UMAS, medida que, afirmó, fue aceptada por los conductores.
Núñez Montelongo señaló que el universo total es de 12 mil operadores en la entidad, de los cuales apenas un tercio ha cumplido el trámite, lo que refleja un rezago significativo.
Indicó que muchos ingresan al negocio aprovechando la falta de transporte tradicional en horarios nocturnos, lo que ha generado mayor demanda de plataformas digitales en zonas urbanas y conurbadas.
Precisó que las tarifas no son reguladas por el Estado, sino por las propias empresas Uber y Didi, mientras la autoridad solo verifica registros, unidades autorizadas y cumplimiento del tarjetón.
Señaló que en situaciones de alta demanda, como eventos deportivos, lluvias o contingencias, las tarifas aumentan automáticamente, decisión que corresponde exclusivamente a las empresas de transporte por aplicación.
Subrayó que el usuario puede elegir entre transporte público o plataformas digitales, aunque Didi concentra mayor número de usuarios debido a menores requisitos para conductores y registro más flexible.
En contraste, Uber exige mayor control, incluyendo tarjetón oficial de operador, además de aportar el dos por ciento de cada viaje, lo que genera alrededor de un millón mensual al Estado.





