Caracas. Pasadas las dos de la tarde del sábado, hora de Venezuela, el gobierno actualizó la cifra de víctimas de los terremotos del miércoles y elevó a mil 430 el número de fallecidos y a 3 mil 238 el de personas heridas. También hay 3 mil 142 familias damnificadas.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, señaló que la actividad geológica en el territorio nacional colapsó los registros con al menos 430 réplicas desde la ocurrencia de los eventos principales.
Las autoridades realizan inspecciones continuas de las principales vías de Caracas y La Guaira, las ciudades más afectadas. La ministra de Transporte, Jacqueline Faria, informó que los tres viaductos que forman parte de la autopista que une a la capital con el litoral central presentan condiciones seguras y no sufrieron daños por el terremoto.
Asimismo, informó que este domingo se reactivarán las operaciones de los sistemas Metro de Caracas, Valencia y Maracaibo y el ferrocarril que une la capital con los valles del Tuy, en el estado Miranda. Todos esos sistemas fueron suspendidos por seguridad desde la misma tarde del miércoles, luego del terremoto.
“Hemos recibido apoyo de 24 países de la comunidad internacional, que han enviado 521 toneladas de insumos, 86 equipos caninos y más de 2 mil 741 integrantes de personal de búsqueda, rescate y apoyo, quienes ya se encuentran integrados con nuestros equipos”, destacó la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
“Venezuela no está sola: los vamos a rescatar (…) Es nuestra prioridad”, aseveró la mandataria.
En tanto, todos los hospitales públicos y clínicas privadas de Caracas mantienen operativos de emergencia continua para recibir a los heridos que llegan desde los puntos críticos en la propia capital y, principalmente, desde la ciudad de La Guaira.
Mexicanos en acción
En Catia La Mar, estado La Guaira, el contingente de sanidad militar de la Secretaría de la Defensa Nacional de México instaló un puesto de socorro avanzado para aliviar la saturación de la red hospitalaria local.
A unos 20 kilómetros de distancia, un grupo de efectivos del Ejército Mexicano llegó al sector Los Corales y de inmediato se abocó a la tarea de localizar personas bajo los escombros con la ayuda de equipos electrónicos de amplificación de sonido y perros entrenados. Solicitaban absoluto silencio a las personas que rodeaban el lugar, ya que cualquier sonido proveniente de debajo de los escombros puede ser clave para ejecutar el rescate. “Somos rescatistas del Ejército Mexicano, si hay alguien allí haga un ruido o grite… ¡ahora!”, voceó el jefe de la brigada hacia los restos de lo que fuera una residencia frente al mar.
Topos rescatan a seis
Mientras tanto, en Caracas, la presencia de México se hizo sentir esta vez de la mano de la Brigada de Rescate Topos. El líder del equipo Topos Azteca, el Topo Mayor, Héctor Méndez, comentó a los medios presentes en el lugar sobre las labores en la zona de Los Palos Grandes, específicamente en el colapsado edificio Petunia. Detalló que, hasta el momento, habían rescatado a seis personas. Trabajan de manera continua, sin descanso. “No vinimos a descansar, vinimos a trabajar, y si alguien está cansado, pues descansa un ratito y sigue”. Añadió que también operan en el estado La Guaira, donde están “las situaciones más difíciles”.
Señaló que es la tercera vez que el grupo actúa en Venezuela. En el pasado, participaron en el rescate de víctimas luego del terremoto que azotó al estado Sucre en 1997 y después de la tragedia de 1999 en La Guaira.
En la urbanización Caribe de Caraballeda, la Unidad Humanitaria de Rescate de El Salvador recuperó con vida a Camila Medina, de 15 años, atrapada bajo los escombros de las residencias Bahía Mar. Tras introducir micrófonos de alta sensibilidad entre las losas derrumbadas, entablaron contacto verbal con la joven y ejecutaron una maniobra de corte horizontal para abrir un túnel entre los muros y lograron la extracción.
En el sector Macuto, la avanzada de República Dominicana se concentró en las infraestructuras hoteleras y vacacionales. Empleando equipos de oxicorte para perforar las vigas de acero dobladas que bloqueaban la fosa del ascensor de un complejo residencial, lograron liberar a tres trabajadores turísticos que estaban confinados desde la tarde del miércoles.
El Equipo Regional de Respuesta ante Desastres de Estados Unidos también hizo presencia en Los Palos Grandes. Introdujeron cámaras de fibra óptica y escáneres térmicos por los ductos de ventilación del edificio Mijagual y, tras perforar por varias horas, lograron sacar con vida a una abuela y su nieto de 8 años.
Por su parte, la Unidad Militar de Emergencias de España se desplegó en el sector San Bernardino, al centro norte de la capital. Mediante el uso de geófonos de precisión, triangularon las señales acústicas emitidas por una mujer atrapada en los pisos intermedios de una estructura comercial colapsada y excavaron un túnel a través de un local colindante para acceder a la víctima.
En primera línea
Este engranaje de cooperación internacional complementa la respuesta sostenida de las brigadas locales, compuestas por Protección Civil, bomberos, policías Nacional y municipales y la fuerza armada, que operaron de forma exclusiva durante al menos las primeras 36 horas de la emergencia.
Con maquinaria y el trabajo de brazos de mujeres y hombres empuñando herramientas manuales, los venezolanos lograron extraer a las primeras decenas de personas con vida en Caracas y La Guaira, consolidando además el conocimiento del terreno indispensable para el guiado de las comisiones extranjeras que hoy permanecen en el sitio del desastre.
Entre las historias, destaca la labor de Tsunami, perro border collie de 9 años que forma parte de una brigada voluntaria llamada K-Sar Equipos Caninos de Intervención en Desastres y trabaja en coordinación con el cuerpo de bomberos de Caracas y Protección Civil. Tsunami colaboró en la ubicación de al menos una docena de sobrevivientes tapiados en varios puntos de la ciudad. Su trabajo se suma al de otros 50 canes de México, España, Suiza, Ecuador, Estados Unidos y El Salvador.
Otro aspectos resaltantes de la reacción venezolana ante el desastre ha sido la gran cantidad de gente que ha acudido de manera voluntaria a prestar cualquier tipo de ayuda.
Tanto es así que las autoridades tuvieron que restringir el paso hacia La Guaira, mientras en Caracas instalaron un punto de registro para voluntarios, pero el volumen de personas que acudió colapsó el sistema y se dieron incidentes de peleas entre aspirantes a voluntarios y funcionarios por los retrasos.
Delcy Rodríguez destacó “el sentimiento del pueblo que se volcó a ayudar a los familiares, amigos y desconocidos que, en medio de la tragedia, es hoy un hermano”.






