Ciudad de México.- Las enfermedades crónicas avanzan con rapidez entre la población mexicana. La más reciente Encuesta Nacional de Salud y Nutrición revela que millones viven con diabetes, obesidad e hipertensión, muchas veces sin saberlo.
Los resultados de la Ensanut indican que 18 por ciento de los adultos padecen diabetes, aunque aproximadamente una tercera parte desconoce su condición médica y permanece sin tratamiento.
El estudio también señala que cuatro de cada diez personas adultas presentan obesidad, mientras tres de cada diez viven con hipertensión arterial sin diagnóstico oportuno.
Especialistas del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, junto con médicos del IMSS-Bienestar, alertaron sobre el crecimiento sostenido de estas enfermedades.
Durante un conversatorio organizado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, los expertos coincidieron en que la alimentación inadecuada y el sedentarismo agravan el problema.
Sergio Hernández, Rubén Silva y Diana Castañares explicaron que, además de la predisposición genética de la población mexicana, existen factores ambientales que incrementan significativamente el riesgo.
La titular de la Secihti, Rosaura Ruiz Gutiérrez, afirmó que adoptar hábitos saludables resulta indispensable frente a un entorno que facilita el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados.
Subrayó que la predisposición hereditaria no determina por sí sola el desarrollo de estas enfermedades, pues las decisiones diarias sobre alimentación y actividad física también influyen.
Rubén Silva explicó que diabetes, obesidad e hipertensión suelen presentarse de manera conjunta, por lo que deben atenderse como enfermedades estrechamente relacionadas.
Añadió que México enfrenta un fenómeno preocupante, ya que estas enfermedades aparecen cada vez a edades más tempranas y con complicaciones más severas.
El especialista indicó que, mientras en otros países la diabetes suele diagnosticarse después de los 55 años, en México aparece con frecuencia alrededor de los 40.
Esa situación implica convivir durante más tiempo con la enfermedad, por lo que recomendó realizar revisiones médicas periódicas desde los 40 años de edad.
La nutrióloga Diana Castañares destacó que una alimentación equilibrada y la práctica constante de ejercicio representan las herramientas más eficaces para prevenir estos padecimientos.
Por su parte, Sergio Hernández exhortó a la población a no temer un diagnóstico oportuno, al recordar que los avances médicos permiten tratamientos cada vez más efectivos y mejor calidad de vida.






