Altamira, Tamaulipas. La madre de Danna Yanina “N”, la única detenida por el caso Dafne Zapata, rechazó que su hija trabajara en la Academia Militarizada Marina Doenitz y sostuvo que también fue víctima de abusos sexuales, aislamiento y amenazas dentro de la institución.
Aseguró que su familia descubrió la gravedad de lo ocurrido hasta que observó el llamado público realizado por Alejandra Quintos, madre de Dafne, lo que despertó sospechas inmediatas.
Relató que, tras la muerte de la adolescente, directivos de la academia sacaron del lugar a personal y a su hija, para ocultarlos en distintos sitios que les enviaban ubicación.
Explicó que durante horas recibieron ubicaciones distintas para reencontrarse con Danna, hasta que finalmente les entregaron a la joven en un estacionamiento subterráneo de Ciudad Madero.
Recordó que, al regresar a Poza Rica, encontró a su hija completamente desorientada, con miedo constante y repitiendo una sola frase: “No pasa nada, mamá”, sin poder explicar.
Narró que observó cicatrices en manos y piernas, además de marcas compatibles con haber permanecido sujetada, mientras la joven evitaba cualquier contacto y permanecía emocionalmente devastada.
La madre confesó que decidió pedirle a su hija declarar ante las autoridades, aun cuando consideraba prioritario llevarla primero con especialistas para recibir atención médica y psicológica urgente.
Afirmó que Danna relató paulatinamente todo lo vivido dentro de la academia y aceptó rendir su testimonio para contribuir al esclarecimiento de la muerte de Dafne Zapata.
Sin embargo, denunció que, cuando acudieron voluntariamente a presentar una declaración por escrito ante la Fiscalía, policías ministeriales detuvieron a la joven antes de permitirle ampliar su testimonio.
Sostuvo que la declaración entregada quedó debidamente sellada por las autoridades, aunque lamentó que ese documento, según su versión, no fuera considerado durante la audiencia inicial del proceso.
La mujer aseguró que su hija jamás ocupó un cargo como instructora o empleada, sino que permanecía internada como estudiante, realizando labores domésticas bajo órdenes de directivos del plantel como Estrellita y los Mora.
Explicó que Danna, permanecía aislada en un tercer piso y solamente salía para preparar alimentos, lavar ropa y realizar actividades impuestas por responsables de la academia militarizada.
Según su relato, la joven presenció cuando Dafne comenzó a sentirse mal, perdió el conocimiento por primera ocasión y pedía desesperadamente la presencia de su madre antes del desenlace.
Precisó que el resto de los acontecimientos fueron narrados detalladamente por Danna en la declaración ministerial, aunque evitó revelar más información para no afectar las investigaciones en curso.
La madre informó que ya fueron presentadas denuncias por presunta violación, privación ilegal de la libertad y otros delitos, al sostener que su hija sufrió agresiones desde los 17 años.
También aseguró que Danna fue víctima de violencia sexual en diversas ocasiones y que esos hechos quedaron asentados formalmente dentro de las denuncias promovidas recientemente ante las autoridades competentes.
Pidió que la investigación avance sin prejuzgar a su hija y exigió revisar toda la evidencia incorporada al expediente para determinar las responsabilidades reales en el caso.






