Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El consumo de alcohol y drogas incrementa el riesgo de agresiones contra las mujeres y puede convertirse en un detonante que agrava los casos de feminicidio.
La directora del Instituto de las Mujeres de Tamaulipas, Marcia Benavides Villafranca, aclaró que estas sustancias no originan el delito, pero sí potencian conductas violentas.
Explicó que el alcohol y diversas drogas alteran el sistema nervioso central, reducen el autocontrol y disminuyen la capacidad para medir consecuencias durante situaciones de conflicto.
Señaló que investigaciones criminológicas y de salud pública demuestran que la intoxicación incrementa la peligrosidad física durante episodios de violencia familiar o de pareja.
Recordó que en Tamaulipas se han registrado 21 feminicidios durante este año, cifra que, afirmó, debe generar indignación y una respuesta firme de toda la sociedad.
Comentó que las mujeres conocen cada vez más los distintos tipos de violencia y presentan denuncias con mayor frecuencia, a diferencia de años anteriores.
Advirtió que aún falta fortalecer la atención dirigida a los hombres con conductas violentas mediante programas especializados de intervención psicológica y prevención.
Subrayó que los feminicidios obedecen a múltiples factores sociales, culturales y personales, aunque el consumo de alcohol y drogas suele agravar significativamente los escenarios de violencia.
Insistió en que ninguna muerte de una mujer puede normalizarse y reiteró la necesidad de fortalecer las estrategias preventivas, educativas y de sensibilización desde las instituciones públicas.






