Desde su asunción en diciembre del año 2023, el rector Dámaso Anaya Alvarado ha emprendido una gestión caracterizada por la transparencia, el crecimiento histórico de la matrícula y el fortalecimiento de la infraestructura universitaria.
En abril de 2026 rindió su Segundo Informe Institucional, donde destacó metas alcanzadas en cobertura, calidad académica y diversificación de la oferta educativa, consolidándose como uno de los rectores mejor evaluados del país, según información del: “Heraldo de Tamaulipas.”
En los primeros días de agosto de 2026, bajo el liderazgo de Anaya, la UAT reactivó sus actividades administrativas el 3 de agosto, marcando el inicio del periodo de inscripciones para el ciclo Otoño 2026.
El rector reafirmó su compromiso de consolidar una transformación histórica, proyectando un incremento sustancial en la matrícula: de 42,000 a 45,000 estudiantes, una cifra sin precedentes en la historia de la institución.
Esta visión se sustenta en la creación de 14 nuevas licenciaturas y en una estrategia de infraestructura que permite atender la creciente demanda sin comprometer la calidad.
Además, la UAT celebró el 1 de agosto la graduación de 18 profesionales de posgrado, reflejando el impulso a la descentralización educativa y la formación de alto nivel.
Anaya ha enfatizado que las finanzas sanas de la universidad permiten seguir invirtiendo en infraestructura y servicios, garantizando que el crecimiento no sacrifique la excelencia académica.
Su gestión ha sido reconocida por el gobernador Américo Villarreal Anaya (AVA) quien felicitó al rector por mantener estándares de calidad y vinculación social que posicionan a la UAT como referente educativo en el noreste de México.
Dicho esto la gestión del rector trasciende las cifras: estamos hablando de un testimonio de que la educación pública puede ser motor de transformación social cuando se gobierna con visión, honestidad y compromiso humano.
Cada nuevo estudiante que ingresa a las aulas de la UAT no es solo un número más, sino una esperanza que se convierte en oportunidad, un sueño que encuentra camino y un futuro que se construye con dignidad.
En tiempos donde la incertidumbre acecha, la universidad se erige como faro de posibilidad, recordándonos que invertir en educación es creer en la capacidad infinita del ser humano para superar sus circunstancias y forjar un destino mejor.






