Ciudad de México.- Un comité científico convocado por el Gobierno de México propuso abrir la puerta a la extracción de gas natural no convencional bajo estrictas medidas ambientales, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum analiza la viabilidad tecnológica del proyecto.
Los especialistas recomendaron utilizar agua salada o residual durante los procesos de extracción, descartando el empleo de agua dulce destinada al consumo humano o actividades agropecuarias.
Asimismo, plantearon sustituir los aditivos tradicionales por compuestos menos contaminantes, incrementar el reciclaje del agua utilizada y reforzar los mecanismos de supervisión ambiental en cada proyecto.
Entre las principales recomendaciones figura prohibir la explotación de gas no convencional en la cuenca Tampico-Misantla, ubicada entre Tamaulipas y Veracruz, por sus condiciones ambientales y sociales.
El comité consideró que esa región concentra una elevada densidad poblacional, además de comunidades indígenas, factores que obligan a establecer mayores restricciones para cualquier actividad extractiva.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum recordó que anteriormente su postura fue contraria al gas no convencional por los riesgos ambientales existentes.
Sin embargo, señaló que las nuevas tecnologías permiten evaluar alternativas con menores impactos, debido al uso de procesos más limpios, reutilización del agua y reducción de sustancias químicas.
La mandataria afirmó que el objetivo consiste en fortalecer la soberanía energética sin comprometer la protección ambiental ni los derechos de las comunidades donde eventualmente pudieran desarrollarse proyectos.
Subrayó que actualmente México consume gas proveniente de yacimientos no convencionales, aunque la mayor parte llega desde Estados Unidos mediante importaciones.
Explicó que alrededor del 70 por ciento del gas utilizado en el país proviene del extranjero y abastece gran parte de la generación eléctrica nacional.
El comité también recomendó acelerar la transición hacia energías renovables, impulsar programas nacionales de eficiencia energética y aumentar la producción de gas convencional en territorio mexicano.
Además, propuso eliminar la quema del gas asociado a la extracción petrolera para aprovechar mejor los recursos energéticos y disminuir las emisiones contaminantes.
Los especialistas insistieron en que cualquier proyecto deberá realizar consultas previas, libres e informadas con las comunidades involucradas antes de iniciar actividades de exploración o producción.
También recomendaron establecer sistemas independientes de monitoreo científico para verificar permanentemente la integridad de los acuíferos y evaluar los posibles impactos ambientales de cada operación.
Entre las medidas sugeridas destaca reutilizar al menos el 75 por ciento del agua empleada durante los procesos de extracción y privilegiar fuentes salinas profundas o aguas residuales.
Los expertos advirtieron que previamente deberán realizarse estudios para comprobar que esas reservas de agua salada no mantienen conexión con acuíferos utilizados para consumo humano.
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, explicó que el análisis fue desarrollado por 54 especialistas provenientes de distintas disciplinas científicas.
Detalló que el comité trabajó mediante comisiones dedicadas a ingeniería, recursos hídricos, impacto ambiental, salud pública, planeación y evaluación económica para emitir conclusiones por consenso.
Especialistas de la UNAM informaron que México posee un importante potencial de gas no convencional, aunque coincidieron en que cualquier aprovechamiento deberá realizarse con tecnologías avanzadas y estrictos controles ambientales.
Finalmente, Claudia Sheinbaum anunció que las recomendaciones serán analizadas íntegramente y adelantó que en aproximadamente dos meses el Gobierno presentará los resultados de las evaluaciones técnicas sobre el uso de agua salada.






