Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La posibilidad de una alianza electoral entre PRI y PAN en Tamaulipas enfrenta obstáculos, luego de la nueva estrategia nacional panista.
La dirigencia nacional del PAN decidió competir sin alianzas partidistas frente al PRI en las elecciones federales de 2027, modificando el escenario político.
La estrategia blanquiazul denominada “alianza única con la ciudadanía” contempla abrir la totalidad de sus candidaturas a ciudadanos, sin exigir militancia partidista.
Mercedes del Carmen Guillén Vicente, exdirigente estatal panista y actual diputada local priista, consideró complicado que ambos partidos puedan construir una coalición.
La legisladora coincidió con Bruno Díaz Lara en que el PRI puede competir con candidatos propios en las elecciones municipales y legislativas.
El escenario contempla la renovación de alcaldías, diputaciones locales y diputaciones federales durante el proceso electoral previsto para el próximo año.
Guillén Vicente señaló que los nuevos posicionamientos nacionales modificarán el panorama político, obligando al PRI a ajustar eventualmente su discurso y estrategia.
La diputada reconoció que, desde su perspectiva personal, actualmente no observa condiciones favorables para concretar una alianza electoral con Acción Nacional.
Por ello, respaldó la posición asumida por la dirigencia estatal priista y señaló que la postura seguramente ya fue comunicada al líder nacional.
Sin embargo, aclaró que todavía existe tiempo para alcanzar una definición definitiva sobre la participación del PRI en Tamaulipas durante 2027.
Recordó que, conforme a los estatutos del partido, la determinación final sobre alianzas corresponde al dirigente nacional Alejandro Moreno Cárdenas.
Guillén Vicente consideró prematuro adelantar escenarios, debido también a las dificultades internas que actualmente enfrenta el dirigente nacional priista.
Aunque la instrucción nacional del PAN apunta hacia una competencia independiente, la posibilidad de una ruptura definitiva continúa siendo materia de discusión.
Las diferencias entre dirigencias nacionales y estructuras estatales, además de las fracturas internas, mantienen abierto el debate sobre una eventual alianza.






