EUA.- Un jurado federal estadunidense declaró culpable al ciudadano texano, Chandler Britain Bradford, por participar en una operación para introducir ilegalmente a México piezas suficientes para fabricar unos 5 mil 700 rifles semiautomáticos, además de conspirar para lavar dinero, informó este martes el Departamento de Justicia.
Britain Bradford, de 37 años, residente de New Braunfels, Texas, fue imputado de siete cargos por conspiración para contrabandear mercancías desde Estados Unidos, para transferir armas de fuego destinadas a la comisión de un delito grave, cuatro cargos de complicidad en el contrabando y para cometer lavado de dinero, y que podría llevarlo a una pena de más de 20 años, de acuerdo con los documentos judiciales y las pruebas presentadas en la corte del Distrito Oeste de Texas.
El acusado recibió más de 3.5 millones de dólares por la operación, en la que proporcionó, sin licencia, piezas, herramientas y asesoría a un ciudadano mexicano radicado en Monterrey, Nuevo León, para la fabricación de armas; para ello, utilizó bodegas en Laredo y el Valle del Río Grande para almacenar los componentes antes de enviarlos a México, además de llevar registros de ventas, intercambiar mensajes de texto y realizar transferencias bancarias a empresas establecidas en ese país.
El fiscal federal, Justin R. Simmons, afirmó que Bradford sabía que las armas terminarían en manos de organizaciones del narcotráfico y serían utilizadas para controlar territorios y rutas empleadas para introducir drogas a Estados Unidos.
Dos personas vinculadas con el caso, José Francisco García-Cervantes y Ricardo Rodríguez-Sotelo, recibieron en enero de 2025 penas de 57 y 78 meses de prisión, respectivamente; otros dos acusados, Troy Vernon Erbe y Jesús Guzmán-Delgado, se declararon culpables, y las autoridades estadunidenses mantienen la búsqueda de Julio César Gómez-Mendoza y Octavio Javier Quiroga-Treviño, quienes permanecen prófugos.





