Ciudad de México.- Rosa Icela Rodríguez lanzó una advertencia a los diputados de Morena: ninguna ambición personal, candidatura o interés partidista deberá colocarse por encima de México.
Durante la quinta Sesión Plenaria de la bancada morenista en San Lázaro, la secretaria de Gobernación pidió mantener una frontera clara entre responsabilidad pública y beneficios particulares.
“Nadie puede servirse del movimiento para obtener privilegios”, advirtió Rodríguez, al exigir que intereses personales o de grupo tampoco sean utilizados para vulnerar o evadir la ley.
El mensaje llegó antes del inicio del periodo ordinario del Congreso y cuando Morena comienza gradualmente a entrar en la disputa política por las candidaturas electorales de 2027.
La funcionaria llamó a los legisladores a cerrar filas con Claudia Sheinbaum, preservar la unidad interna y mantener, aseguró, el bienestar ciudadano como prioridad fundamental del movimiento oficialista.
También pidió cuidar el legado político del expresidente Andrés Manuel López Obrador, al considerar que los principios que dieron origen al movimiento deben reflejarse permanentemente desde el poder.
Rodríguez convocó además a mantener el respaldo legislativo hacia las reformas promovidas por Sheinbaum durante el siguiente periodo de sesiones del Congreso de la Unión.
Entre ellas destacó la iniciativa constitucional para exigir exclusivamente nacionalidad mexicana a quienes pretendan ocupar la Presidencia de la República o alguna gubernatura dentro del territorio nacional.
La secretaria consideró que los actuales legisladores participan en una etapa histórica al convertir mediante reformas diversas demandas sociales que, afirmó, fueron abandonadas durante administraciones anteriores del país.
Transmitió además el reconocimiento presidencial hacia los diputados morenistas, aunque acompañó el mensaje con una exigencia: mantener una conducta acorde con los principios proclamados por la llamada transformación.
“La autoridad moral se construye todos los días”, sostuvo Rodríguez, quien advirtió que recordar los orígenes políticos resulta insuficiente cuando esos principios no se demuestran mediante decisiones públicas.
La honestidad, agregó, tampoco puede mantenerse únicamente como discurso partidista, sino convertirse en una obligación permanente para quienes ejercen responsabilidades gubernamentales o representan electoralmente al movimiento político.
Pero la advertencia adquirió mayor contenido electoral cuando Rodríguez anticipó que las elecciones del próximo año pondrán a prueba directamente la cohesión interna de Morena y sus aliados.
Reconoció que existirán aspiraciones legítimas, competencia y definiciones partidistas, pero advirtió que ninguna candidatura deberá anteponerse a la estabilidad nacional, soberanía o bienestar de las mayorías mexicanas.
“Ninguna posición vale la división del movimiento”, remarcó al pedir que mediciones electorales y aspiraciones individuales no provoquen rupturas ni alejen al oficialismo de sus principios políticos.
El mensaje llega mientras dentro de Morena comienzan a multiplicarse aspirantes y movimientos territoriales rumbo a las candidaturas que estarán en disputa durante el proceso electoral federal y local.
Rodríguez aclaró que mantener unidad tampoco significa imponer silencio o pensamiento único, pues consideró válido discutir diferencias internamente antes de acompañar las decisiones adoptadas mediante procedimientos democráticos partidistas.
Finalmente, pidió respaldar políticamente a Sheinbaum y preservar el legado de López Obrador, colocando cualquier interés individual, grupal o partidista debajo del interés general del país.






