Este domingo se conmemoró el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas y Tamaulipas llegó nuevamente a la fecha cargando una realidad imposible de esconder:135 mil desaparecidos.
Tamaulipas permanece entre las entidades con mayor número de personas desaparecidas en México. No es una percepción construida desde la oposición: ahí están los registros.
Al 16 de mayo de 2026, México contabilizaba 134 mil 257 personas desaparecidas. Apenas cuatro años antes el país había cruzado aquella terrible frontera de 100 mil.
Significa que en solamente cuatro años se agregaron más de 34 mil casos. Para el 16 de junio, el registro nacional había escalado hasta 135 mil 048.
Son 791 personas más en solamente un mes. Detrás de cada número existe una familia esperando, buscando, preguntando y enfrentándose demasiadas veces prácticamente sola al Estado.
La tendencia tampoco ofrece demasiado espacio para el optimismo. Durante 2024 fueron registradas 12 mil 632 desapariciones y en 2025 otras 12 mil 373.
Dos años consecutivos superando 12 mil casos deberían resultar suficientes para encender todas las alarmas institucionales.
La organización Red Lupa, advierte además otro dato que merece atención política: entre 2018 y mayo de 2026 se concentra poco más del 58 por ciento del registro.
Es un periodo que coincide mayoritariamente con los gobiernos de Morena. La coincidencia temporal no establece automáticamente responsabilidad, pero sí obliga políticamente a explicar resultados y respuestas.
Después de casi 8 años gobernando el país, ya resulta insuficiente responsabilizar exclusivamente al pasado, cuando las desapariciones están en Morena.
Tamaulipas debería estar particularmente preocupado. Al 16 de mayo del 2026, aparecía como la segunda entidad con mayor registro: 13 mil 787 personas desaparecidas acumuladas históricamente.
Solamente el Estado de México estaba por encima, con 14 mil 648. Después aparecían Jalisco, con 12 mil 765; Michoacán, 7 mil 782, y Nuevo León, 7 mil 476.
Ese segundo lugar debería pesar diariamente sobre la agenda gubernamental.
Entre niñas, adolescentes y mujeres, Tamaulipas acumula además alrededor de 2 mil 600 desapariciones, una dimensión particularmente dolorosa dentro de una estadística que difícilmente admite indiferencia institucional.
Reynosa, Nuevo Laredo, Matamoros, Ciudad Victoria y Tampico aparecen entre los municipios con mayor concentración de desapariciones registradas durante los primeros meses de este año.
Entre enero y mayo de 2026 se agregaron 163 nuevas desapariciones en Tamaulipas. Es decir, mientras discutimos estadísticas históricas, nuevas familias continúan entrando a esta tragedia.
Hay otro dato políticamente inevitable: entre 2022 y mayo de 2026, periodo correspondiente a la administración de Américo Villarreal, se contabilizan mil 817 registros adicionales.
Eso no significa atribuir automáticamente cada caso al Gobierno estatal.
El Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia también refleja ese crecimiento: Tamaulipas pasó de 12 mil 033 registros en 2022 a alrededor de 13 mil 850 para mayo de 2026.
La trayectoria intermedia confirma la tendencia: 12 mil 706 en 2023, después 13 mil 196 durante 2024 y posteriormente 13 mil 468 personas registradas en 2025.
Dentro del acumulado histórico, más de 11 mil desaparecidos son hombres, alrededor del 80 por ciento, mientras las mujeres representan aproximadamente una quinta parte del total estatal.
Son números suficientes para exigir algo más que discursos, protocolos y conmemoraciones. Tamaulipas necesita fortalecer búsquedas, investigación, prevención, identificación y acompañamiento permanente para las familias.
Mientras semejante tragedia permanece abierta, buena parte de la conversación política parece concentrada en otra cosa: 2027, candidaturas, alianzas, grupos, posiciones y supervivencia electoral.
Morena habla de unidad, reorganiza estructuras y calcula cómo conservar el poder. Está en su derecho como partido. Sus gobiernos, sin embargo, tienen responsabilidades bastante más urgentes.
Porque para una madre buscando a su hijo, importa poco quién encabezará una candidatura municipal en 2027. Su elección comenzó desde que salió a buscarlo.
El Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas terminará, desaparecerá de las agendas y llegará otra conmemoración. Para miles de familias tamaulipecas, mañana continuará exactamente la misma búsqueda.
Tamaulipas carga el segundo mayor registro del país. Esa posición no necesita discursos para explicarse, sino resultados capaces de modificarla. Mientras no lleguen, seguirá siendo una deuda.





