Ciudad Victoria, Tamaulipas.- PAZ enfrentará en 2027 una elección decisiva para su supervivencia política: deberá conseguir por cuenta propia los votos suficientes para conservar su registro como partido.
David Armando Valenzuela Barrios, representante de PAZ ante IETAM e INE, confió en superar el umbral electoral requerido, respaldado, aseguró, por años de trabajo político previo.
El reto aumenta porque el nuevo partido deberá presentarse sin alianzas durante su primera elección, debido a las restricciones legales aplicables a organizaciones políticas de reciente creación.
Eso obligará a PAZ a demostrar estructura, capacidad territorial y poder de convocatoria suficientes para atraer electores sin depender del respaldo electoral proporcionado por otras fuerzas políticas consolidadas.
Valenzuela rechazó anticipar resultados al considerar que ninguna elección puede darse por resuelta meses antes, debido a los cambios políticos, económicos y sociales que modifican preferencias ciudadanas.
El representante partidista sostuvo que existe una constante rotación del electorado entre diferentes opciones, circunstancia que, desde su perspectiva, impide proyectar actualmente cómo se distribuirá la votación durante 2027.
También respondió a quienes consideran que PAZ tendrá una existencia breve por tratarse de una organización nueva, todavía obligada a construir estructura y enfrentar electoralmente partidos con mayor trayectoria.
Valenzuela aseguró respetar esas opiniones, pero adelantó que el partido evitará confrontaciones innecesarias con adversarios para concentrarse en organizar su primera participación dentro de las elecciones intermedias.
La estrategia, explicó, será construir presencia junto con ciudadanos, liderazgos naturales y figuras políticas que decidan incorporarse al proyecto durante los meses previos al inicio formal de campañas.
El 6 de junio de 2027 representará así la primera prueba electoral para PAZ, dentro de una contienda donde Tamaulipas renovará sus presidencias municipales y diputaciones locales.
Valenzuela insistió en que tampoco los partidos tradicionales tienen garantizados resultados, porque las condiciones existentes durante una elección pueden modificarse considerablemente cuando finalmente llega el momento de acudir a votar.
“Nadie puede saber lo que va a suceder en 2027”, sostuvo al rechazar pronósticos anticipados sobre ganadores, derrotados o sobre la permanencia electoral que podría conseguir su organización política.





