Una recomendación enviada por la dirigencia nacional de Morena resulta particularmente oportuna para Tamaulipas: revisar cuidadosamente el pasado de quienes pretendan convertirse próximamente en candidatos.
Existe otra todavía más delicada: impedir que alguien lucre con las candidaturas. Ambas advertencias revelan preocupaciones que Morena evidentemente quiere evitar rumbo al proceso electoral.
La primera busca impedir que perfiles vulnerables terminen desplomados mediáticamente por expedientes, antecedentes o señalamientos provenientes incluso desde Estados Unidos durante las próximas campañas electorales tamaulipecas.
La segunda pretende proteger internamente un proceso que necesitará transparencia y confianza, evitando imposiciones, negocios o cualquier sospecha relacionada con una eventual comercialización de candidaturas.
Sin embargo, en Tamaulipas comienzan precisamente los rumores que Morena debería investigar. Militantes y personajes con responsabilidades políticas, hablan ya de presuntas irregularidades dentro del proceso.
Entre esos señalamientos aparece Rómulo Pérez Sánchez, presidente del Consejo Estatal de Morena, a quien algunos actores internos atribuyen una supuesta intervención para negociar futuras candidaturas.
Hasta ahora son acusaciones que necesitan probarse. Precisamente por eso Morena debería investigarlas inmediatamente, antes de permitir que el rumor crezca hasta convertirse políticamente en una sentencia.
Porque existe una acusación todavía más delicada: aspirantes de municipios pequeños aseguran que esas presuntas negociaciones estarían realizándose, utilizando el nombre del gobernador Américo Villarreal Anaya.
Ojo, Gobernador. Mientras usted prepara y pretende cuidar políticamente el proceso electoral, existen quienes, aseguran que estarían utilizando su nombre para negociar posiciones electorales futuras.
Eso debería encender inmediatamente las alertas. No solamente porque Pérez Sánchez preside el Consejo Estatal, es señalado de hacer ese negocio, sino porque simultáneamente ocupa una responsabilidad dentro de la administración estatal tamaulipeca.
También existen señalamientos sobre sus propias aspiraciones para alcanzar una diputación local por Victoria y sobre presuntas operaciones destinadas a fortalecer anticipadamente, esa eventual candidatura dentro de Morena.
Y si además, alguien utilizara el nombre de María Santiago de Villarreal para respaldar semejantes operaciones, el asunto alcanzaría dimensiones todavía más graves y políticamente inadmisibles.
Morena ya carga suficientes negativos nacionales para agregar sospechas locales sobre candidaturas. Tener estructura, gobierno y programas sociales tampoco representa una garantía automática de victoria electoral.
La oposición también construye escenarios. Una eventual candidatura panista de Jorge “Tico” García, acompañada por personajes como Juan José Salazar y Tony Sáenz, modificaría considerablemente la competencia en Victoria.
Frente a una fórmula semejante, Morena tendría que medir cuidadosamente sus perfiles. Katalyna Méndez y Rómulo Pérez cargarían historias políticas que inevitablemente serían explotadas durante cualquier campaña.
Ni siquiera una estrategia intensa encabezada por operadores como Jorge Tinajero o Ricardo Gamundi garantizaría construir rápidamente posicionamientos capaces de neutralizar antecedentes, contradicciones y cuestionamientos políticos previos.
Morena todavía está a tiempo de impedir una cascada interna de acusaciones. Pero deberá investigar cualquier señalamiento sobre dinero, imposiciones o utilización indebida de nombres políticos.
La demora en publicar la convocatoria para definir coordinaciones distritales y municipales tampoco puede justificarse simplemente, por el mensaje de Claudia Sheinbaum durante su Segundo Informe.
Américo Villarreal, tendrá inevitablemente un peso determinante en las definiciones de alcaldías y diputaciones locales. Precisamente por eso, cualquier sospecha terminará alcanzando políticamente al propio Gobernador.
Si alguien negocia candidaturas utilizando su nombre, debe frenarlo, como hoy se señala a Rómulo Pérezm, el Presidente del Consejo Político de Morena en Tamaulipas. Si los señalamientos son falsos, Morena debe aclararlos. Pero ignorarlos, sería permitir que crezcan peligrosamente solos.






