Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El PT puso límites a Morena rumbo a 2027: mantendrá la alianza electoral, pero rechazó cualquier intento de subordinación dentro del bloque oficialista.
Arcenio Ortega Lozano, comisionado nacional petista, descartó una ruptura entre ambos partidos, aunque su declaración dejó al descubierto diferencias sobre cómo debe conducirse políticamente la coalición.
“No hay un quebranto con Morena”, sostuvo Ortega Lozano, pero inmediatamente marcó distancia: “somos aliados, tenemos espíritu aliancista, pero empleados no somos”, expresó el dirigente.
La frase adquiere peso político ante el próximo proceso electoral, donde PT y Verde buscarán espacios mientras Morena enfrenta presiones internas por candidaturas, alcaldías, diputaciones y regidurías.
Ortega Lozano reconoció que la distribución de posiciones entre Morena, PT y PVEM ha provocado tensiones e inconformidades entre las bases morenistas, mientras continúan negociaciones entre dirigencias partidistas.
Los tres partidos mantienen reuniones semanales para avanzar en acuerdos electorales y, según el petista, ya fueron definidas cinco precandidaturas para diputaciones, quedando pendientes todavía dos entidades.
Sin embargo, las negociaciones muestran que la unidad de la Cuarta Transformación también pasa por una disputa de espacios, donde sus aliados reclaman participar sin quedar subordinados políticamente.
El dirigente admitió que los tiempos legales generan presión dentro de Morena, pero recordó que cada fuerza política desarrolla procedimientos internos conforme establecen sus propios estatutos y decisiones.
Ortega Lozano fue todavía más crítico frente a versiones sobre intentos morenistas por controlar las próximas coordinaciones estatales, cuestionando facultades que, sostuvo, ese partido pretende atribuirse unilateralmente.
“Es una cuestión de querer ejercer un poder que no tienen. Deben reflexionar al respecto”, advirtió el petista, elevando el tono frente al principal partido de la coalición.
Aunque reiteró que el PT mantiene una vocación aliancista, dejó claro que acompañar electoralmente a Morena no significa renunciar a principios, identidad partidista ni capacidad para tomar decisiones propias.
“Creemos que es importante ir aliados, pero no somos empleados de nadie”, insistió Ortega Lozano, una definición que coloca condiciones políticas para mantener entendimientos electorales rumbo al próximo año.
En Tamaulipas, aseguró, continúa la coordinación con Morena y Partido Verde; sin embargo, las definiciones permanecen retrasadas mientras los partidos esperan los tiempos legales establecidos para avanzar electoralmente.
La convocatoria, explicó, inicialmente estaba contemplada para junio y posteriormente septiembre, pero terminó aplazándose ante restricciones jurídicas relacionadas con actos anticipados y los periodos establecidos para precampañas.
El dirigente sostuvo que precipitar candidaturas también puede abrir conflictos jurídicos y recordó como referencia la impugnación relacionada con Andy López Beltrán por señalamientos sobre una presunta campaña adelantada.
“Ese riesgo existe en todos los estados si no se respetan los tiempos”, señaló Ortega Lozano, mientras PT mantiene abierta la alianza, pero exige negociar sin subordinación partidista.






