Ciudad de México.- Claudia Sheinbaum encabezó su segundo Grito de Independencia con un mensaje centrado en soberanía, democracia, migrantes, pueblos indígenas y población afromexicana.
La Presidenta incluyó entre sus arengas referencias directas a la libertad, igualdad, justicia y dignidad nacional, además de reivindicar a un México independiente y soberano.
Frente a miles de asistentes reunidos en el Zócalo capitalino, Sheinbaum salió al balcón principal de Palacio Nacional para encabezar la ceremonia del 216 aniversario.
La mandataria recordó a figuras históricas como Miguel Hidalgo, Josefa Ortiz Téllez Girón, José María Morelos, Leona Vicario, Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria.
También incorporó los nombres de Gertrudis Bocanegra y Antonia Nava, ampliando el reconocimiento a mujeres que participaron activamente en la lucha por la Independencia.
“¡Vivan los pueblos indígenas y afromexicanos!”, lanzó Sheinbaum, antes de dedicar otra arenga a las “hermanas y hermanos migrantes” fuera del territorio nacional.
La Presidenta destacó igualmente la dignidad del pueblo mexicano y agregó expresiones dedicadas a la libertad, igualdad, justicia y democracia como valores centrales del país.
“¡Viva México libre, independiente y soberano!”, proclamó desde Palacio Nacional antes de cerrar la ceremonia con tres llamados consecutivos de “¡Viva México!”.
Posteriormente, Sheinbaum hizo sonar la campana presidencial y ondeó la Bandera Nacional, dando paso al espectáculo pirotécnico preparado para la celebración de septiembre.
Los fuegos artificiales iluminaron el Zócalo, donde miles de asistentes acudieron con vestimenta alusiva a las fiestas patrias para acompañar la ceremonia presidencial.
Entre los funcionarios presentes estuvieron Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, y Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
También asistieron representantes del Poder Legislativo, entre ellos los presidentes del Senado de la República y de la Cámara de Diputados durante la ceremonia oficial.
El mensaje presidencial combinó referencias históricas con temas contemporáneos, colocando a la soberanía, los migrantes y la diversidad cultural dentro del discurso central del festejo.
Sheinbaum cerró así el segundo Grito de su administración con una narrativa que vinculó Independencia, identidad nacional y defensa de principios democráticos y sociales.





