Nuevo Laredo, Tamaulipas.- La Fiscalía General de la República abrió dos carpetas contra personal militar por presuntos abusos, lesiones, robos y daños denunciados por cuatro jóvenes.
Dos de los afectados son ciudadanos estadounidenses, mientras las investigaciones quedaron radicadas en expedientes distintos relacionados con células militares desplegadas en Nuevo Laredo.
El primer caso corresponde a Héctor Javier López Rodríguez, de 33 años, quien denunció lesiones y robo dentro de la carpeta FED/TAMP/NVO.LAR/0001644/2026.
Según su declaración, fue interceptado por elementos del Ejército mientras circulaba sobre César López de Lara y Chihuahua en un Dodge Avenger 2012.
López Rodríguez aseguró que fue golpeado en brazos, estómago y cabeza, además de sufrir daños en las llantas del automóvil que conducía.
También denunció el robo de su teléfono, una cartera con 500 pesos y las llaves del vehículo antes de que presuntamente le ordenaran retirarse corriendo.
El joven explicó que había dejado a su hermano José en un centro comercial y regresaba para entregarle unos audífonos cuando ocurrió la intervención.
La segunda carpeta, FED/TAMP/NVO.LAR/0001645/2026, concentra las denuncias de Nahum Arahel Miranda Raya, David Olivares Jr. y Kenneth Hernández.
Miranda tiene 20 años, mientras Olivares y Hernández, de 21 y 22 años respectivamente, fueron identificados como ciudadanos de Estados Unidos.
Kenneth Hernández declaró que fueron interceptados después de salir del parque El Pozo por varias unidades militares y posteriormente sometidos a una revisión.
El joven afirmó que, al identificarse como ciudadano estadounidense, uno de los elementos respondió “¿Y eso qué?”, antes de que comenzaran las supuestas agresiones.
Hernández aseguró haber recibido golpes en las costillas y denunció el robo de 280 dólares, además de un teléfono iPhone 16 Pro Max.
También reportó daños al Nissan Altima donde viajaban y señaló haber observado agresiones contra sus acompañantes durante la intervención de los efectivos militares.
Nahum Miranda, conductor del vehículo, declaró que fue golpeado con armas y posteriormente con un objeto de madera mientras permanecía bajo control de los soldados.
En su denuncia afirmó que recibió golpes en espalda, costillas, hombros, brazos y piernas, además de lesiones que afectaron la movilidad de una mano.
David Olivares Jr. también denunció agresiones físicas y aseguró que elementos militares lo golpearon con botas, presionaron su cuello y lo sometieron contra el suelo.
La FGR mantiene abiertas ambas investigaciones para determinar posibles responsabilidades por abuso de autoridad, lesiones, robo, daños y eventuales violaciones a derechos humanos.
Los cuatro denunciantes manifestaron además temor a posibles represalias, situación que quedó asentada dentro de las declaraciones entregadas a la autoridad federal.






