Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Tamaulipas mantiene un rezago considerable en tratamiento de aguas residuales, con descargas que todavía alcanzan ríos, lagunas y otros cuerpos.
Raúl Quiroga Álvarez, secretario de Recursos Hidráulicos, reconoció que el problema es histórico y permanece entre los principales desafíos de infraestructura sanitaria estatal.
Aunque se han registrado avances durante la actual administración, admitió que todavía existen pendientes importantes cuando restan aproximadamente dos años para concluir el gobierno.
El funcionario estimó que se ha recuperado cerca de 35 por ciento del rezago existente mediante obras, rehabilitaciones y acciones relacionadas con saneamiento.
A ello se suma la coordinación con más de 150 plantas industriales, rubro donde Tamaulipas ocupa el segundo lugar nacional, según datos de Conagua.
“Si bien es cierto que llevamos un paso muy fuerte, siempre hay algo que falta, porque el saneamiento exige miles de millones”, explicó.
Quiroga señaló que la entidad presenta fortalezas en plantas potabilizadoras, pero mantiene déficits importantes en tratamiento de aguas residuales y mantenimiento del alcantarillado.
Estimó que cerca de la mitad de las aguas residuales podrían descargarse sin tratamiento adecuado, afectando distintos cuerpos y sistemas hidráulicos de Tamaulipas.
Entre las zonas señaladas aparecen el río Pánuco, lagunas del sur y afluentes fronterizos que reciben descargas provenientes de áreas urbanas e industriales.
Uno de los proyectos principales se desarrolla en Tampico, Madero y Altamira, donde industriales asumieron compromisos para alcanzar tratamiento total de aguas residuales.
Según Quiroga, ese esquema beneficiaría aproximadamente al 24 por ciento de la población estatal concentrada dentro de la zona metropolitana del sur.
En Nuevo Laredo avanza además la rehabilitación de la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales mediante una inversión conjunta de 81.2 millones de dólares.
Participan en ese proyecto autoridades estatales y municipales, además de Conagua, CILA y NADBank, bajo un esquema financiero y operativo compartido.
La obra registra alrededor de 90 por ciento de avance y permitirá procesar hasta mil 350 litros de agua residual por segundo.
Además, se reforzará la planta norponiente de Nuevo Laredo, cuya capacidad alcanzará aproximadamente 350 litros por segundo cuando concluyan los trabajos programados.
Quiroga informó que también existen proyectos para Matamoros y Reynosa, donde las descargas hacia el canal Anzaldúas mantienen problemas ambientales y sanitarios.
En Reynosa se analiza separar el abastecimiento del Río Bravo respecto del canal, buscando eliminar focos de contaminación y mejorar condiciones del suministro.






