Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La consejera del INE, Frida Denisse Gómez Puga, denunció amenazas contra ella y su familia tras la polémica por las llamadas boletas planchadas.
Durante una sesión del Consejo General, afirmó que las intimidaciones fueron documentadas y serán atendidas mediante los canales institucionales y legales correspondientes.
“No hago pública esta situación para colocarme en una posición de víctima”, expresó al advertir que ninguna sociedad democrática debe normalizar amenazas contra autoridades electorales.
Gómez Puga relacionó las agresiones con la controversia surgida por su propuesta para regular el tratamiento de boletas encontradas completamente lisas dentro de urnas.
La consejera sostuvo que su planteamiento buscaba cubrir un vacío normativo y fortalecer herramientas de vigilancia para fuerzas políticas con menor representación electoral.
“El INE no aprobó que las boletas sin doblez fueran válidas”, aclaró al rechazar que su proyecto pretendiera beneficiar a algún partido político específico.
Afirmó que la propuesta fue distorsionada públicamente y sostuvo que el problema de papeletas sin dobleces tiene antecedentes documentados desde procesos electorales anteriores.
Como ejemplo, citó una discusión del Senado fechada en 1964 sobre una elección en Chihuahua, donde se reportaron boletas completamente lisas dentro de urnas.
Gómez Puga también recordó referencias históricas relacionadas con procesos electorales posteriores y señaló que el fenómeno no surgió durante la elección más reciente.
La consejera responsabilizó además a los partidos de no haber legislado previamente sobre esta situación y cuestionó que ahora dirijan críticas contra el árbitro electoral.
“Mi postura jurídica no se reducía a demostrar físicamente cómo introducir una boleta en una urna”, afirmó al defender los fundamentos técnicos de su propuesta.
Durante su intervención, sostuvo que llegó al INE para ejercer sus atribuciones con independencia, criterio y libertad, sin ajustar decisiones a presiones externas.
“Ninguna amenaza contra mí ni contra mi familia determinará el sentido de mi voto”, aseguró al rechazar cualquier intento de condicionar su actuación institucional.
La consejera afirmó que su responsabilidad constitucional exige decidir con autonomía y sostuvo que la democracia no puede desarrollarse bajo esquemas de intimidación o amenazas.






