Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La muerte de “La Perrucha”, una perrita adoptada por el Congreso de Tamaulipas, abrió un procedimiento para determinar responsabilidades administrativas y legales.
El animal falleció este lunes, después de permanecer bajo atención veterinaria por las lesiones que sufrió al ser atropellado dentro del estacionamiento legislativo.
Los hechos ocurrieron durante las primeras horas del jueves 8 de octubre, cuando un vehículo conducido por un trabajador del Congreso golpeó a la perrita.
Tras el accidente, fue trasladada a una clínica veterinaria, donde recibió tratamiento médico mientras empleados y personas cercanas esperaban que lograra recuperarse de sus heridas.
De acuerdo con el acta levantada por la institución, el conductor involucrado reconoció su participación y responsabilidad en el atropellamiento ocurrido dentro del estacionamiento.
El Poder Legislativo informó que dará seguimiento al caso para determinar las consecuencias administrativas y legales que correspondan por la actuación del empleado señalado.
La institución sostuvo que el conductor deberá responder ante las instancias competentes, conforme se desarrollen los procedimientos correspondientes para esclarecer formalmente las circunstancias del incidente.
Aunque inicialmente existían esperanzas de recuperación, este lunes se confirmó el fallecimiento de la perrita, provocando tristeza entre quienes convivieron diariamente con ella.
“La Perrucha” había sido adoptada por el Congreso y se convirtió en una presencia habitual dentro de las instalaciones, donde recibió cuidados y cariño del personal.
Su convivencia cotidiana con trabajadores y visitantes permitió que fuera reconocida como parte del entorno legislativo, más allá de su condición de animal adoptado.
El Congreso recordó sus momentos de juego y compañía, así como el afecto que despertó entre quienes compartieron distintos espacios durante su permanencia institucional.
La noticia de su muerte generó consternación entre las personas que siguieron su evolución médica y mantuvieron la esperanza de verla nuevamente en las instalaciones.
Además de lamentar la pérdida, el Poder Legislativo deberá establecer las responsabilidades correspondientes por el atropellamiento, cuyo conductor fue identificado como empleado de la institución.






