Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Mientras los sectores energético y minero impulsan los indicadores económicos estatales, la frontera tamaulipeca enfrenta pérdida de empleos, cierre de negocios y menor consumo.
Abraham Rodríguez Padrón, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio de Tamaulipas, advirtió que las cifras generales no reflejan las dificultades económicas fronterizas.
El dirigente empresarial señaló que la industria maquiladora mantiene una postura cautelosa frente a los cambios internacionales, particularmente por los aranceles y revisiones comerciales próximas.
La incertidumbre relacionada con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá ha provocado que diversas empresas posterguen inversiones hasta contar con mayor certeza jurídica.
Rodríguez Padrón explicó que estas decisiones afectan directamente la contratación de trabajadores, especialmente en municipios donde la industria manufacturera constituye una fuente importante de ingresos.
En Reynosa, señaló, durante los últimos tres años se perdieron más de cuatro mil empleos y cerraron aproximadamente mil establecimientos comerciales por distintas circunstancias adversas.
El representante de Fecanaco relacionó parte de esos cierres con delitos patrimoniales y hechos de violencia que han complicado las actividades económicas en esa ciudad.
La situación también resulta preocupante en Matamoros, donde aseguró que más de 20 mil familias quedaron sin ingresos salariales durante el último año por ajustes industriales.
Según el dirigente, esta afectación está vinculada con el cierre y traslado de empresas manufactureras, decisiones que redujeron las oportunidades de empleo en esa región.
Advirtió que las nuevas plazas laborales resultan insuficientes para compensar las pérdidas acumuladas, particularmente dentro de la industria maquiladora instalada en los municipios fronterizos.
El dirigente sostuvo que los factores internacionales han limitado las posibilidades de crecimiento en distintos sectores, generando condiciones complicadas para empresas, trabajadores y comercios.
Otra señal de desaceleración corresponde a la disminución de visitantes procedentes del Valle de Texas, cuya presencia representa una importante fuente de consumo fronterizo.
Rodríguez Padrón estimó que la afluencia de visitantes estadounidenses ha registrado caídas de hasta 30 por ciento, con repercusiones directas sobre diversas actividades económicas.
Entre los sectores afectados mencionó restaurantes, hoteles y establecimientos relacionados con el turismo médico, especialmente en ciudades como Reynosa y Nuevo Laredo durante este periodo.
La reducción de consumidores extranjeros limita las ventas y modifica las expectativas de negocios que anteriormente dependían del movimiento comercial entre ambos lados de frontera.
También explicó que las oportunidades de empleo industrial disminuyeron considerablemente frente a años anteriores, cuando las maquiladoras mantenían convocatorias permanentes para contratar trabajadores nuevos.
Actualmente, los elevados costos laborales y la menor disponibilidad de capital han provocado que distintas compañías suspendan contrataciones y reconsideren sus planes de expansión.
Pese a este panorama, el sector comercial muestra comportamientos diferenciados, con actividades que todavía registran crecimiento frente a otras que presentan retrocesos económicos regionales.
El comercio minorista presenta un crecimiento aproximado de 4.5 por ciento, mientras las operaciones mayoristas alcanzan alrededor de siete por ciento, según reportó el dirigente.
Sin embargo, en municipios fronterizos como Matamoros se registran indicadores entre uno y dos puntos porcentuales por debajo del crecimiento referido, debido al retiro empresarial.
Rodríguez Padrón consideró que esta diferencia confirma un contraste entre el desempeño macroeconómico de Tamaulipas y las condiciones que enfrentan los establecimientos de frontera.






