La disputa por las candidaturas de Morena entrará en una fase más áspera cuando aparezca la convocatoria para coordinaciones distritales y comiencen negociaciones entre grupos.
Para entonces, quienes administran los acuerdos deberán tener encaminadas las decisiones municipales y federales, incluyendo los espacios reclamados por Morena, PT y Partido Verde Ecologista.
Pero las mayores tensiones están en los ayuntamientos. Allí, donde se disputan presupuestos, estructuras y poder territorial, las alianzas comienzan a mostrar sus primeras grietas.
Victoria, Tampico, Madero, Reynosa, Matamoros y Río Bravo aparecen entre los municipios donde circula la posibilidad de que los partidos aliados compitan finalmente por separado.
Nada está decidido. Las negociaciones todavía pueden modificar el escenario antes de diciembre, cuando se esperan definiciones sustentadas, al menos formalmente, en encuestas internas partidistas.
Morena, PT y Verde presumen aspirantes competitivos, pero ninguno quiere ceder posiciones importantes. La discusión incluye alcaldías, diputaciones locales y también las candidaturas federales disponibles.
En esa lucha por espacios también aparecen golpes bajos. Uno de los señalamientos apunta directamente a Rómulo Pérez Sánchez, presidente del Consejo Político estatal morenista.
De acuerdo con versiones de aspirantes, durante recorridos municipales, Pérez Sánchez les habría recomendado rechazar cualquier ofrecimiento electoral procedente del Partido Verde y sus dirigentes.
La advertencia que se le atribuye tiene una gravedad adicional: utiliza el nombre del gobernador Américo Villarreal para desacreditar a un aliado político del oficialismo.
La frase atribuida a Rómulo Pérez Sánchez es particularmente delicada:
“No se te ocurra aceptar la candidatura del Partido Verde, el gobernador Américo -Villarreal Anaya- no quiere saber nada del Verde y ni de Manuel Muñoz -Cano- así que no aceptes nada”.
Si esa conversación ocurrió, correspondería explicar con qué autoridad habló Rómulo y si el mandatario autorizó semejante mensaje contra Manuel Muñoz Cano, dirigente verde tamaulipeco.
Las mismas versiones sostienen que Pérez Sánchez habría sugerido buscar candidaturas por Movimiento Ciudadano, bajo la expectativa de eventuales acuerdos políticos informales con el morenismo y que a la cabeza estaría Gustavo Cárdenas y Luis Torre Aliyan.
No existe, sin embargo, confirmación pública de semejantes acuerdos. Precisamente por eso resulta delicado presentar recomendaciones privadas como si fueran instrucciones del gobernador del estado.
El problema no es solamente una frase imprudente. Es el daño político que puede causar a una coalición cuyos integrantes todavía necesitan negociar sin romper puentes.
Manuel Muñoz tendría motivos para exigir una aclaración si se confirma el señalamiento. Morena también debería impedir que alguien hable por el gobernador sin autorización expresa, pero hay una sequía de operados porque además, la clase política también maltrató a muchos de estos y los refundieron en oficinas de salud, en Coepris, en la Fiscal, Seduma si es que no los corrieron.
También importa escuchar la versión de Rómulo Pérez. Las disputas internas no justifican dar por probadas conversaciones que, hasta ahora, permanecen solamente en el terreno testimonial.
En vísperas de 2027, el oficialismo tiene suficientes conflictos entre aspirantes como para añadir una guerra entre aliados. Y las fracturas suelen cobrarse en votos.






