Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La violencia desatada el 29 de octubre en Matamoros dejó una tragedia que rebasó los enfrentamientos y operativos de seguridad: seis civiles muertos y al menos dos lesionados, entre ellos menores de edad.
Una niña de siete años murió por un disparo en la cabeza cuando viajaba con otros menores y una mujer en una camioneta que quedó atrapada en medio de los acontecimientos violentos.
El ataque ocurrió en las inmediaciones del ejido Las Rusias, sobre la carretera Matamoros-Reynosa. La mujer que conducía la unidad también resultó herida por un proyectil de arma de fuego.
Un familiar denunció que los disparos provinieron de un helicóptero policial. Sin embargo, esa versión permanece bajo investigación y todavía no existe una conclusión oficial sobre el origen de las balas.
La Secretaría de Marina negó que una aeronave naval hubiera participado en los enfrentamientos o disparado contra civiles. La dependencia aseguró que su helicóptero realizaba labores de traslado de personal.
El gobernador Américo Villarreal Anaya confirmó que se investiga la posible participación de un helicóptero de la Guardia Estatal y aseguró que no habrá encubrimiento de quienes resulten responsables.
“La muerte de una niña nos duele profundamente y exige esclarecer lo ocurrido. Las investigaciones deberán determinar las circunstancias y las responsabilidades que correspondan. Mi compromiso es con la verdad, con la justicia y con las familias afectadas. Se actuará con apego a la ley, sin encubrir a nadie”.
“He instruido a las dependencias de mi gobierno a brindar atención y acompañamiento a las personas lesionadas y a las familias de quienes perdieron la vida”
La tragedia continuó sobre la carretera Matamoros-Reynosa, a la altura del ejido Soliseño, donde cuatro integrantes de una familia murieron al estrellarse contra un autobús incendiado que obstruía la circulación.
Las víctimas fueron identificadas como Miguel, Graciela, Marisol y Priscila. En el mismo automóvil viajaba un niño de tres años que sobrevivió al impacto y fue trasladado a recibir atención hospitalaria.
Otro automovilista, identificado como Filiberto, murió después de que su camioneta chocara contra una unidad utilizada para bloquear el acceso al puente internacional Los Indios, en la zona fronteriza.
Los bloqueos carreteros y la quema de vehículos ocurrieron después de un operativo federal que derivó en la captura de Axel Alfredo Cárdenas Rodríguez, identificado como presunto integrante de la estructura criminal de Los Ciclones.
La respuesta violenta de grupos armados dejó carreteras obstruidas, vehículos incendiados y familias atrapadas entre las acciones de seguridad y los obstáculos colocados para impedir la circulación.






