Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La bala calibre 7.62 que mató a Aranza Aidelany salió de un helicóptero de la Guardia Estatal, confirmó Jesús Eduardo Govea Orozco tras los peritajes.
El titular de la Fiscalía de Tamaulipas explicó que los análisis de servicios periciales y laboratorios balísticos coincidieron con la información entregada por Seguridad Pública.
Con esos resultados, descartó que el proyectil proviniera de los presuntos agresores enfrentados con las autoridades durante el operativo del 29 de octubre en Matamoros.
La menor murió durante el despliegue realizado para detener a Axel Alfredo, alias “Axel”, identificado por las autoridades como objetivo prioritario, en esa jornada violenta.
Govea Orozco informó que en la aeronave viajaban cuatro elementos: el piloto y tres policías con armas reglamentarias, tanto largas como cortas, según los registros.
La investigación busca precisar qué arma produjo el disparo y quién la tenía asignada, para establecer qué elemento pudo accionarla y determinar las responsabilidades correspondientes.
Para ello, la Fiscalía coteja bitácoras de vuelo, registros y peritajes balísticos; el fiscal aclaró que ninguna responsabilidad individual está determinada definitivamente durante las diligencias.
En paralelo, Asuntos Internos de Seguridad Pública mantiene un procedimiento administrativo, mientras el Ministerio Público integra elementos para solicitar mandamientos judiciales y ejercer acción penal.
El fiscal rechazó que “daño colateral”, expresión utilizada por funcionarios estatales para referirse a la muerte, tenga cabida en la investigación penal sobre el caso.





