
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Cuando el ex Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado José Abel Soberón Pérez, entró al Palacio de la Judicatura, el primer fallo que se dio por los primeros asistentes e invitados que llegaron, fue una sentencia de aplausos.
Soberón, llegó 40 minutos antes de que el Gobernador del Estado Egidio Torre Cantú, le entregará la medalla al Mérito “Emilio Portes Gil”, una presea que se impone a los hombres y mujeres juristas más destacados en Tamaulipas.
Muchos de su generación llegaron con él y cuando vio a los medios de comunicación, fue desahogando los temas actuales hasta que llegó a la sentencia: “es tiempo del Derecho”.
Antes, expuso sus argumentos: “Se ha privilegiado la Economía sobre el derecho ¿y que hemos obtenido?, inflaciones recurrentes, pobreza extrema. Actualmente, se está privilegiando la política sobre el derecho ¿y que hemos obtenido? pues los penosos casos de sobornos entre los miembros del poder legislativo y de los partidos políticos”.
Y propone: “Yo creo que ya es tiempo de que le toque al Derecho, de que, la Economía y la Política se pongan al servicio del Derecho y no al revés, como ha sido hasta ahora.
¿Yo no sé porqué el derecho ha sido relegado?”.
Todavía faltaban algunos minutos para pasar al pleno del Consejo de la Judicatura y donde sesionan los magistrados del Tribunal Electoral del Poder para entregarle su presea y el ex Presidente del STJE en el sexenio del Gobernador Américo Villarreal Guerra, no pasó por alto el tema de la corrupción.
“Yo no creo que sea una fatalidad que tengamos que tolerar los mexicanos. El problema de la justicia no sólo es problema de la Ley o del derecho, es problema de hombres que hacen las leyes y que las aplican. En la medida en la que mejoremos en la calidad de ética y moral de esos hombres, habitaremos el problema de corrupción”.
Para entonces, los invitados se multiplicaron y con ellos, llegaron los recuerdos, las anécdotas que, en lo cortito se platicaban para dar paso una escena inmortal, la entrega de la medalla “Emilio Portes Gil” a José Abel Soberón Pérez.





