
Ciudad de México.- El líder nacional del PRD, Carlos Navarrete, confirmó que este viernes pondrá a disposición del consejo nacional perredista su cargo como presidente del sol azteca, para que se determine si continúa o no al frente de este partido, con miras a encabezar la transformación a fondo que requiere rumbo a las elecciones presidenciales del 2018. “El presidente nacional está listo para contribuir al relanzamiento del PRD; nadie se aferra al cargo y nadie se aferrará…”, estableció.
Navarrete rechazó que su eventual sustitución se deba a que ya no tenga capacidad de gobernabilidad o gestión al frente del PRD con los grupos internos, y aseguró que en caso de que se apruebe su relevo, se iría satisfecho de la dirigencia, e incluso presumió los resultados obtenidos en las pasadas elecciones donde —aseguró— llevó a buen puerto al sol azteca e impidió la “zozobrara” en medio de la crisis que enfrentó por la mayor fractura de su historia con la salida de Cuauhtémoc Cárdenas y varios dirigentes, así como el caso Iguala y los 43 normalistas desaparecidos.
“Hicimos la tarea, libramos el huracán y trajimos a puerto seguro el barco del PRD, no zozobró (…) hay que mejorar, transformarse desde la satisfacción del deber cumplido y de los buenos resultados, no sobre frustraciones ni sobre derrotas”, sostuvo.
En la sede nacional de su partido, Navarrete recordó que el debilitamiento electoral del PRD no es de ahora, sino que es crónico desde 1991, y la muestra es que en 16 estados, es decir, en la mitad del país, el sol azteca tiene porcentajes por abajo del 6%, lo que obliga a realizar cambios urgentes de cara al 2018. Aseveró que el PRD está obligado a una profunda transformación, si quiere mantenerse como una opción atractiva para el electorado, lo que implica la posibilidad de “tocar” sus dirigencias, pues no pueden ponerse en marcha los cambios si se mantienen los mismos liderazgos.
“No se trata de que todo cambie para que nos quedemos los mismos…”, estableció. En ese sentido. aclaró que también están sobre la mesa los cargos de secretario general que tiene actualmente Héctor Bautista, y todos los puestos del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), así como las dirigencias de los estados y municipios.
Aseguró que es una deferencia ser presidente nacional del PRD, ya sea por tres años, tres meses o tres días, pues ser dirigente no es un fin en sí mismo ni por hacer “currículum”, sino para servir al partido y al país.
“Estamos tranquilos, serenos y listos para contribuir a lo que sea necesario”, indicó. Asimismo, sostuvo que no llegó a la dirigencia nacional del PRD a cuidar prestigios, ni cargos ni carreras. “Venimos a cuidar a México”, dijo.
Por ello, advirtió que el relanzamiento del PRD también incluye a las corrientes y sentenció que habrá cambios en el papel de esos grupos. “Llegó el momento de que por encima de esos grupos de presión coloquemos al PRD”, subrayó.
Navarrete estableció que se requiere recuperar el diálogo con los partidos de izquierda, incluido Morena de Andrés Manuel López Obrador, y reconoció no saber cuál será la respuesta de esos institutos políticos, pero que se debe reunificar a la izquierda rumbo al 2018. “Pensar que uno solo puede enfrentar al PRI en el 2018 es una apuesta equivocada”, puntualizó Carlos Navarrete.




