
Ciudad de México.- El presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, promulgó ayer una nueva ley antiterrorista que protege a la policía, establece tribunales especiales y limita la libertad de prensa, lo cual ha provocado críticas de grupos de derechos humanos.
La norma, de 54 artículos y publicada íntegra ayer en los medios oficiales egipcios, define como grupo terrorista “toda entidad o banda formada por al menos tres personas, en el interior o en el exterior del país y de cualquier nacionalidad, que tenga el objetivo de cometer crímenes terroristas o use el extremismo como medio para lograr sus fines”.
CASTIGO. Se establece la pena de muerte o cadena perpetua para aquellos que funden organicen o dirijan un grupo terrorista o tengan un alto cargo en el mismo, según el artículo 12 de la nueva ley. También estipula la cadena perpetua para quien obligue a otra persona a unirse a un grupo terrorista o impida que esa persona abandone el grupo.
Además de endurecer los castigos contra los extremistas, la ley protege a las fuerzas de seguridad, ya que en su artículo 8 señala que “los encargados de aplicar esta ley” no van a ser presentados ante la justicia por usar la fuerza durante sus funciones o para protegerse de un peligro en el que se encuentren.
MODIFICADO. La controversia en torno a esta norma se centró sobre todo en un artículo, posteriormente modificado, que preveía penas de hasta dos años de cárcel por publicar de “forma intencionada” noticias que no sean “verídicas” sobre “cualquier operación terrorista” y que “contradigan de alguna forma las informaciones oficiales”
A raíz de las críticas, el gobierno suplió la pena de prisión por multas severas, que van desde los 25 mil 500 dólares hasta los 63 mil 700 dólares. El primer ministro, Ibrahim Mehleb, alegó al presentar el proyecto de ley que Egipto libra una “verdadera guerra que hizo necesario que el Estado preparase rápidamente un proyecto de ley antiterrorista”.




