Ciudad de México.- La depreciación del peso ante el dólar, así como los recortes presupuestales del gobierno federal, impactarán la inversión en el sector de ciencia, tecnología e innovación, señaló el director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Enrique Cabrero.
“La caída del peso han provocado que realicemos reacomodos presupuestales, debido a que los estudiantes en el extranjero becados por Conacyt reciben sus becas en la divisa correspondiente”. En entrevista posterior a la ceremonia de entrega de las Becas para las Mujeres en la Ciencia L’Oréal-Unesco-Conacyt-AMC 2015, añadió además que esto complicará la adquisición de equipo y reactivos provenientes de fuera del país, por lo que la institución analiza con las universidades y centros de investigación, que han recibido fondos para su compra, aporten el diferencial o parte de éste.
Por otra parte, el funcionario apuntó que el presupuesto para Conacyt en 2016 oscilaría los 37 mil millones de pesos, monto similar al de este año, o quizá sería un poco mayor. Pero de esperar reducciones, aseguró, no afectarán el crecimiento en el número de becas, la expansión del Sistema Nacional de Investigadores, así como tampoco nuevas convocatorias, como las Cátedras Conacyt para jóvenes investigadores.
Acerca de la posibilidad de alcanzar el 1 por ciento en la inversión del Producto Interno Bruto (PIB) para ciencia, tecnología e innovación, al final de este sexenio —como lo anunció el gobierno federal al inicio de su administración—, Cabrero manifestó que se mantiene como un “objetivo aspiracional”, pero difícil de lograr sin la inversión del sector privado. “Esperamos que éste se incremente en los próximos años, pero además recuperemos el buen paso del incremento al presupuesto federal, logrados en sus dos primeros años de gobierno”.
PROYECTOS. Lo que el panorama financiero del país sí afectará en el ramo científico y tecnológico de México, apuntó Cabrero, será el retraso de proyectos de infraestructura, principalmente en los que requieren mayor inversión, como la construcción del sincrotrón que aún se planea dentro de la comunidad científica.
“No estamos seguros, pero proyectos como nuevos centros de investigación Conacyt se retrasarán, por lo menos, un año en iniciar. No obstante, dos de ellos podrían comenzar el próximo año”. Uno de estos, a cargo del Centro de Ingeniería y Desarrollo Industria (Cidesi), desarrollará tecnología aeronáutica; en tanto el otro, encabezado por el Instituto Mora, realizará investigación en estudios metropolitanos.
Acerca del sincrotón —instrumento que emite radiaciones de alta energía, el cual permite conocer la estructura de la materia, y que se analiza y discute por diversos grupos científicos del país—, Cabrero Mendoza apuntó que por ser una infraestructura muy costosa, “aunque necesaria para el país”, el proyecto se echaría a andar hasta 2017 o 2018. Se estima que una vez aprobado y con un primer financiamiento mixto, tardaría entre seis o siete años en construirse.
“Pero si se retrasa no será una pérdida de tiempo, puesto que los científicos relacionados con el proyecto trabajarán con este tipo de tecnología en otros países, para desarrollar una agenda de investigación y se formen recursos humanos que conozcan su uso”.
No obstante, puntualizó, la finalización de otro importante proyecto de infraestructura está ya en puerta, puesto que el próximo año se concluirá totalmente la construcción del Gran Telescopio Milimétrico (GTM), con lo cual funcionará a su máxima capacidad de observación.
El ex director del CIDE enfatizó que una vez terminado el GTM, se deberá pensar en el desarrollo de dos o tres nuevas grandes infraestructuras científicas para el país, como el sincrotón, el cual ha despertado bastante interés, aunque se seguirá discutiendo. Aún frente a un panorama económico contraído, “México debe acelerar sus proyectos de infraestructura”, manifestó el director de Conacyt.






