El informe de gobierno es un ejercicio de quienes están al frente de una administración municipal, estatal o federal el cual está establecido en la ley, y que además lo deben llevan a cabo senadores y diputados federales y locales, así como otros representantes populares (regidores).
En el presente mes, los alcaldes de Tamaulipas iniciaron a realizar la entrega de cuentas a sus representados, algunos siendo realistas a la hora de informar las obras y hechos realizados, y otros, la mayoría se dedican a vanagloriarse y decir mentiras; y lo peor, casi todos ocultando los yerros cometidos en su gestión, y los abusos de poder ejercidos tanto por sus empleados como ellos mismos.
Un claro ejemplo de esto, son sin duda alguna las acciones del presidente municipal de Tampico Gustavo Torres Salinas, quien sin importarle perjudicar a gran cantidad de personas, ocasionó grave problema social que actualmente viven locatarios de los destruidos mercados municipales, y comerciantes fijos y semifijos de la calle Pedro J. Méndez, así como los oferentes del mercado rodante de Germinal; todos ellos vivieron en carne propia los abusos de poder de una administración municipal insensible y prepotente, quitándoles su modo honesto de vivir por medio de la fuerza pública, amenazas e intimidaciones.
El más reciente engaño del alcalde porteño se los hizo a los locatarios del mercado gastronómico, pues para que se salieran de inmediato de sus locales, les hizo creer que sus lugares en el mercado temporal ya estaban listos, por ello se fueron. Pero se encontraron con la desagradable sorpresa de que todo era mentira, ya que en dichos lugares aún no han introducido el gas a los locales, elemento indispensable para quienes se dedican a la venta de comida. Y es que para Gustavo Torres ya se hizo costumbre engañar a la población y para salir de cualquier problema por pequeño que seas (el problema), con mentiras evade cualquier obstáculo. Ahora ésas más de 80 familias que viven de las ventas de comida, tendrán que esperarse una semana para poder trabajar, pues de qué les sirve estar en el mercado temporal si no tienen gas, y por ende no pueden hacer su trabajo.
Y aquí se trata también de la insensibilidad del alcalde, porque al menos los hubiera dejado estar en el Gastronómico hasta que terminaran de introducir las líneas de ese producto (gas) a los mini-locales.
Gustavo Torres debió afrontar las consecuencias de sus excesos, y decir la verdad a los tampiqueños, pero como no lo hizo, señalaremos solamente un sector de la población que el munícipe ha avasallado sin piedad y que (por necesidad) tarde o temprano le cobraran la factura: me refiero a los comerciantes.
En resumen, y con cifras aproximadas, pues el número varía de acuerdo al giro, son alrededor de 400 locatarios que actualmente están padeciendo las nulas ventas en los centros de abasto provisionales. Más de 80 del gastronómico, 80 de Las Tablitas y 23 de los que estaban afuera de las bodegas de Kansas City, los que sufren la misma situación.
Además, son 140 comerciantes de puestos fijos y semifijos que estaban instalados en la calle Pedro J. Méndez, y que por los trabajos de demolición de los mercados aún no tienen un lugar asignado para vender sus productos.
Asimismo, son más de 60 oferentes del mercado rodante de Germinal, quienes por cuestión de espacio tampoco alcanzaron lugar en el sitio que el Ayuntamiento de Tampico les asignó en la colonia Revolución Verde, y que por capricho del alcalde no los ha dejado realizar su trabajo en otra área. Aproximadamente son más de 783 familias que han sufrido las de Caín porque la primera autoridad municipal no les deja trabajar.
De igual forma, Torres Salinas pasará a la historia por ignorar un mandato superior como es el hecho de desestimar y no respetar un amparo federal definitivo de seis locatarios de los mercados que ya tumbaron, así como 40 amparos provisionales; es decir, Gustavo Torres Salinas violó la ley, por lo que de haber alguna denuncia en su contra por este caso, al terminar su mandato pudiera ser procesado por las autoridades federales, como en su momento fue desaforado Andrés Manuel López Obrador.
Así que si en verdad existe la justicia en México, el actual alcalde de Tampico tarde o temprano debe pagar por el delito que cometió. Y eso sin mencionar el amargo pasaje que Gustavo Torres vivió cuando atropelló a una persona en Altamira (ese tema será abordado en otra colaboración).
Finalmente, señalaremos que también en otra entrega, abordaremos la desesperación del alcalde de Tampico, por legitimar su acción de derribar los mercados municipales; y que por más que empleados de Comunicación Social del Ayuntamiento porteño entrevisten a personajes de la política local para que hablen a favor de dicho proyecto, la opinión pública no dejará de pensar que lo que hizo Gustavo Torres Salinas fue un abuso de poder; y los miles de cibernautas de las redes sociales seguirán informando a los tampiqueños que Gustavo Torres no sabe gobernar.
Como siempre la mejor opinión es la de usted, amable lector. Hasta la próxima.





