Ciudad de México.- Con una sonrisa en los labios Cuauhtémoc Blanco Bravo, presidente municipal de Cuernavaca, invitó al gobernador de Morelos, Graco Ramírez, a dejar de lados las pugnas personales que pudieran haber y a trabajar en coordinación por la ciudad en momentos que la incertidumbre priva.
En entrevista, después de partir la tradicional rosca de reyes, reiteró su disposición al diálogo, sin amenazas y con la finalidad de ligar acuerdos que permitan a los habitantes de todo el estado vivir en paz.
Desde mi humilde opinión, manifestó Blanco, le pido al señor gobernador Graco Ramírez dejar de lado las peleas y a ponernos a trabajar juntos, como lo pide la población, por su seguridad, porque tengan un mejor bienestar de vida y porque tengan más obras.
Con la presencia de su hija, el edil de Cuernavaca pidió -una vez más- detengan los señalamientos que le ponen en riesgo a él, a su familia y a sus colaboradores y aseguró que no tiene nada que ver con el narco.
Pero también exigió al titular de la Comisión Estatal de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra, respeto y evitar señalamientos impropios y falsos, porque de la misma manera que le llame le contestará.
Asimismo, reiteró desconocer al empresario Federico Figueroa -como este último lo ha declarado-, pero haber asistido a conciertos de su hermano Joan Sebastian en diversos eventos.
Y agradeció las declaraciones en su apoyo, como las de la diputada y artista Carmelita Salinas; “si me pegan, como los boxeadores me vuelvo a levantar; si me ponen piedritas, las voy a sortear como en el futbol”.





